sábado, 1 de agosto de 2015

Fragmentos de esperanza: Capítulo 32

19

Ahora que se acabaron las "vacaciones" en las Humeantes seguimos conociendo un poco mejor a las Flechas.

Espero que lo disfrutéis y gracias por dejar tantos comentarios

Bicos.




Capítulo 32.

  DURANTE LOS TRES DIAS siguientes Aden habló cara a cara con cada Flecha de alto nivel del escuadrón, con Flechas que habían estado clasificados como activos durante más de dos décadas. Lo que oyó fue preocupante.
–Tengo cuarenta y cinco años de edad –le dijo una Flecha llamada Irena–. Todo lo que he conocido es el Silencio. Todo lo que siempre he sido es una máquina de matar. –Ella se detuvo al lado de un árbol con hojas de color verde brillante en el parque subterráneo que lindaba con el Comando Central–. La emoción es mi enemigo y la disciplina del escuadrón es lo único que me mantiene cuerda.
Fue un eco de los mismos argumentos de Zaira para rechazar su propuesta y añadió otra capa de hielo a sus venas.
– ¿El Panal?
Irena tocó una de las hojas.
–Desearía no ser parte de él. –Los ojos oscuros de color avellana se encontraron con los suyos mientras dejaba caer sus dedos de la hoja y se giraba hacia él–. Puedo sentirlo presionando contra mí, despertando cosas que no deben ser despertadas. –Puso una mano sobre su corazón–. Este órgano está empezando a despertar, comenzando a tener necesidades que nunca podré satisfacer. No tengo esa capacidad y me pregunto si la necesidad un día me volverá loca.
Una vez y otra y otra, tuvo la misma conversación, descubrió la misma verdad inquietante: las Flechas de alto nivel se sentían como si no tuvieran un lugar en el nuevo equipo. Cada uno prometió no imitar a Edward con lo del suicidio, pero solo porque eso le dejaría escaso de personal.
–Les he dicho que necesitamos sus conocimientos, su experiencia, su fuerza –le dijo a Vasic mientras estaban sentados en una duna de arena en el desierto al que Vasic los había teletransportado a última hora del tercer día–. No estoy seguro de que estén escuchando lo que les estoy diciendo. –Pensó en lo que había dicho Irena–. Están teniendo problemas para manejar las emociones que se despertaron de golpe por la conexión con los empáticos. Ni uno solo cree que él o ella podrían conseguirlo, incluso con Abbot, Judd y tú como ejemplos.
–Y Stefan –agregó Vasic–. Puede que no sea una Flecha, pero él es uno de nosotros.
–Sí. –Aden sabía que si le llamaba, el Tk ubicado en la estación submarina Alaris respondería sin dudar–. Vosotros cuatro sois poderosos y aun así no parece suponer ninguna diferencia para las Flechas de alto nivel.
–Ellos necesitan verte a ti lograrlo.
Aden aún no estaba listo para hablar de eso, no cuando la única mujer que quería a su lado solo aceptaría quedarse allí como soldado, una mujer que solo podría ser capaz de estar allí como soldado. Él había sido egoísta al presionarla, lo sabía. También sabía que probablemente lo haría de nuevo. Zaira era su propia locura.
–No estoy seguro de que incluso eso sea suficiente –dijo en voz alta–. Todos somos una generación más joven.
– ¿Has pensado en usar a tus padres?
– ¿Mis padres? –Era muy consciente de que ni Zaira ni Vasic eran fans de Marjorie y Naoshi.
–Son mayores que todas las Flechas alto nivel en activo y a pesar de haber vivido en el mundo exterior desde su deserción, rodeados por la emoción, se han mantenido fuertes juntos –respondió Vasic–. Ponlos a cargo del bienestar de las Flechas de mayor edad, los que están teniendo problemas.
–Mis padres no son conocidos por sus amables corazones y sobrevivieron en el mundo exterior apegándose dogmáticamente a los principios del Silencio. –Sin ninguna suavidad, ni desviaciones del protocolo Flecha–. Esa no es la vida que quiero para mis Flechas.
La brisa caliente del desierto levantó el negro cabello de Vasic.
–Sí, pero podría ser la vida que estas Flechas necesitan vivir. Con el tiempo, eso podría cambiar, solo tenemos que mantenerlos con nosotros el tiempo suficiente.
Aden consideró la sugerencia de Vasic en silencio, asintió con la cabeza lentamente.
–Tienes razón. –Sus padres podrían tener innumerables faltas, pero también tenían una vida de experiencia que podría ayudar en esta situación. Ellos sabrían qué tareas asignar para mantener estables a las Flechas mayores, qué ejercicios mentales enseñarles. E igual de importante, las Flechas más antiguas los escucharían porque Marjorie y Naoshi tenían más que probada su valía–. No confiaría en ellos para entrenar a las Flechas más jóvenes, pero siempre han creído que las Flechas que han cumplido su tiempo merecen retirarse en paz, independientemente de su estado físico o mental.
Aden no podía ver a ninguno de sus padres tratando a las Flechas de alto nivel con otra cosa que respeto, pero no se había olvidado lo que había dicho Zaira sobre los comentarios de su padre acerca de encerrar a Alejandro. Naoshi probablemente había considerado que era una acción aceptable porque Alejandro era joven, no se había "ganado" los cuidados del escuadrón, pero por si acaso...
–Uno de nosotros tendrá que mantener una vigilancia sutil sobre ellos, asegurarse de que no sean implacables con los fallos.
–Yo me encargo de eso –dijo Vasic–. Pero estoy seguro de que funcionará. Ivy conoció a tus padres durante el tiempo que estuviste perdido y ella dijo que si bien parecían abrasivos, también sentían un profundo compromiso con sus compañeros Flechas.
Aden no estaba sorprendido.
–Aprendí la lealtad de ellos. –Solo que donde él le otorgaba la lealtad individualmente a cada uno de los Flechas y de los Flechas aprendices, Marjorie y Naoshi se la otorgaban al escuadrón en su conjunto.
Era una diferencia sutil pero de vital importancia que siempre los dividiría.
–El nombramiento también definirá el estatus de tus padres en el escuadrón ahora que ya no tenemos que mantener una red externa –dijo Vasic en el silencioso desierto.
Eso era lo que habían hecho Marjorie y Naoshi mientras estaban oficialmente “muertos”, actuar como comando base de todos los diferentes refugios Flecha alrededor del mundo, muchos de los cuales habían ayudado a establecer. Cada vez que Aden y su gente tenían una Flecha en riesgo, Marjorie y Naoshi eran los que habían ubicado al desertor en una nueva vida y le enseñaban a ese Flecha cómo integrarse en el mundo. Un porcentaje significativo, que deseaba permanecer activo como Flecha, había terminado en Venecia bajo el mando de Zaira, pero otros habían preferido o necesitado un lugar más tranquilo o más remoto.
Las casas de seguridad se mantendrían activas y cualquier Flecha que quisiera continuar su vida fuera del escuadrón era bienvenido a hacerlo, pero había terminado la urgencia y la importancia de la tarea. Actualmente, Marjorie y Naoshi no tenían nada que hacer y batallaban por entender el hecho de que Aden no tuviese la intención de entregarles las riendas del escuadrón.     
Nunca haría eso, pero su largo servicio merecía una posición donde su estatus fuese claro y respetado.
–Hablaré con ellos.
–¿Por qué no has mencionado a Zaira? –dijo Vasic sin previo aviso.
Aden miró el perfil de su amigo, la de Vasic piel profundamente dorada a la luz del sol poniente.
–¿Por qué debería?
–Aden. –Los ojos de gris invierno se encontraron suyos–. Estaba contigo cuando la conociste, y estaba contigo cuando hackeaste los sistemas de seguridad para enviarle un correo electrónico. Sé que ella significa más para ti de lo que nunca has reconocido conscientemente.
Pensó en el tiempo que Zaira y él habían pasado juntos en el nido, y antes de eso, en su lucha por sobrevivir. Los recuerdos estaban marcados a fuego en su alma.
–Nunca has dicho nada antes.
–En ese entonces no entendía qué significaba ella para ti. –Alargó su mano hacia el perrito blanco que había corrido a lo largo de la cima de la duna de arena para tumbarse resollando a su lado, Vasic rascó entre las orejas a la mascota de Ivy y suya–. Hizo falta mi amor por Ivy para abrirme los ojos.
Una pausa mientras observaban el último de los rayos del sol desvanecerse.
–Ella es tuya, Aden –dijo Vasic mientras  caía la noche–. Siempre lo ha sido y siempre lo será. Y estoy bastante seguro que ella te considera suyo. ¿Has notado que nosotros casi nunca permanecíamos en la misma habitación antes de mi matrimonio? Zaira me veía como una competencia por ti.
Aden pensó en la furia salvaje con la que Zaira casi había atacado a la mujer RainFire, en la forma en que los dos se habían tocado en las horas de la medianoche, en el hecho de que todavía llevara su chaqueta de cuero, y apretó su muñeca con tanta fuerza que pudo sentir cómo sus huesos empezaban a crujir.
–No es suficiente –se las arregló para decir–. Ella cree que su futuro está en su pasado.
–Y yo creía que mi futuro solo deparaba la muerte.
Recuperado de sus esfuerzos, Conejo corrió hacia Aden y dejó caer un palo que había traído de la huerta. Aden lo recogió y lo tiró lejos. Ladrando con excitación, el perro voló por la duna tras el palo.
–He tratado de razonar con ella. He probado con la emoción.
Vasic apoyó el brazo en una rodilla.
–La única razón por la que viví el tiempo suficiente para que Ivy me encontrara fue porque tú fuiste lo suficientemente terco y no me dejaste morir. Yo ya no necesito tu terquedad, Zaira sí.
Adén contempló a su amigo de nuevo mientras Conejo comenzaba a correr de vuelta con el palo.
–¿Simplemente la agoto con mi insistencia?
Una ligera curva en los labios de Vasic.
–Algunas barreras deben ser desgastadas. –Sus ojos parpadearon, él utilizó su Tk para ayudar a Conejo subir a la duna de arena.
Cambiando de tema, porque pensar en Zaira hacía que le dolieran las cosas en su interior que habían quedado expuestas cuando tocó el vínculo de Vasic con Ivy, Aden arrojó el palo de nuevo a Conejo.
–Ashaya Aleine ha aceptado trabajar en el implante con nuestros técnicos.
–¿No estás preocupado por cómo podría utilizar cualquier dato que descubra?
–Aleine ha demostrado sus principios, pero el escuadrón la ha contratado oficialmente para el proyecto. El contrato especifica confidencialidad. –Aden no creía que los leopardos DarkRiver, quienes llamaban a Aleine compañera de manada, hicieran un mal uso de los datos, pero no correría el riesgo.
–No puedo comprender cómo conseguiste eso –dijo Vasic–. No es como si Aleine no estuviera bastante solicitada.
–Según Aleine, yo la “seduje” con una visión del implante. –Había esperado que la científica no fuera capaz de resistirse, estaba contento de haber tenido razón–. Necesito hablar con Walker.
El hermano de Judd una vez había sido el maestro de Aden, el único profesor que alguna vez realmente lo había visto. El telépata también lo había ayudado a elaborar el nuevo plan de estudios para los niños Flecha, su respuesta a la inicial solicitud de Aden fue simple pero rebelaba el poderoso corazón que latía en el pecho de Walker.
–Por supuesto que ayudaré, Aden.
Walker podría no haber llevado nunca la insignia del escuadrón, pero él era uno de ellos de una manera que Ming LeBon jamás lo sería. Walker entendía la lealtad, comprendía que incluso la vida de una Flecha tenía valor.
–Puedo teletransportarte si contactas con él. En su región aún es relativamente temprano,   primeras horas de la tarde.
Aden hizo la llamada. Walker estaba en medio de la construcción de una mesa con los niños que supervisaba, pero accedió a reunirse con Aden.
–Te veré en la iglesia en tres horas –dijo–. Eso me dará tiempo suficiente para terminar esto y llegar hasta allí.
No sabía qué relación tenían los Laurens con el padre Xavier Pérez, pero su iglesia era un punto de encuentro conocido. Walker estaba esperando por ellos en la escalera de la parte de atrás cuando llegaron, sus antebrazos apoyados en sus muslos. Vestido con pantalones vaqueros desgastados y una camisa blanca lisa con las mangas enrolladas hasta los codos y con el cabello rubio oscuro peinado más o menos hacia atrás, él podría pasar por cualquier hombre ordinario. Eran sus ojos verdes pálidos los que lo delataban; solemnes, atentos y sorprendentemente inteligentes.
Walker se puso en pie y se reunió con Aden cerca de los árboles en el límite del patio, Vasic se teletransportó después de saludarlo con un asentimiento.
–Dijiste que perdiste una Flecha –dijo Walker, con una expresión sombría en la luz del atardecer–. ¿Cómo?
Aden se lo contó, vio cómo Walker lo asimilaba.
–He aceptado que tengo que liderar con el ejemplo –agregó, aunque aún no tenía una solución sobre cómo conseguir que Zaira aceptara su propuesta–. Pero soy por lo menos una década más joven que los que están en mayor riesgo. El verme lograrlo no va a ser suficiente y aunque mis padres pueden mantenerlos estables, quiero más que una vida estancada para las Flechas más antiguas.
Cruzando los brazos, Walker se apoyó contra un árbol.
–Durante mucho tiempo, me vi a mí mismo como alguien demasiado dañado por el Silencio para llegar a ser un buen padre, mucho menos un buen compañero.
Sin embargo, Aden sabía que Walker era ambas cosas.
–¿Cómo lo superaste?
–Tuve que hacerlo. –Una respuesta contundente–. Tenía una hija, un sobrino y una sobrina que me necesitaban. También tenía un hermano que me necesitaba, a pesar que él era un adulto.
El viento agitó el cabello de Aden mientras permanecía allí de pie.
–Judd fue afortunado al tenerte. –No lo había sabido en ese momento, pero a diferencia de la mayoría de los familiares cuyos hermanos o hermanas fueron reclamados por el Consejo para el escuadrón, Walker nunca había perdido el contacto con su hermano. Había mantenido a Judd conectado a la unidad familiar, y al hacerlo, salvó su alma.
–No, yo fui el afortunado. –Walker se enderezó, los dos comenzaron un tranquilo paseo alrededor del viejo cementerio en la parte trasera de la iglesia, en el lado izquierdo–. Marlee, Toby, Sienna y Judd, ellos me obligaron a ser un hombre mejor. Los niños esperaban que yo supiera qué hacer en un ambiente desconocido, que les enseñará a vivir en él, y Judd esperaba que yo cuidara del bienestar de los niños para que él pudiera concentrarse en su seguridad.
Caminando a por la hierba perfectamente cuidada, Aden comenzó a ver lo que Walker le estaba diciendo; el otro hombre era un maestro que no ofrecía simplemente la información a sus estudiantes. Ellos tenían que analizarla, y en el proceso, aprender.
–Tengo que encontrar una manera de conectar la vieja generación de Flechas con los más vulnerables. –Unió las manos en su espalda–. He estado dudando sobre hacerlo porque muchas de las Flechas antiguas tienen muy poca flexibilidad, no quiero que inadvertidamente lastimen a un niño.
–Entiendo tu preocupación. –Inclinándose, Walker se tomó un segundo para recolocar un ramo de flores que había caído de una lápida–. Pero ser necesitado es una poderosa fuerza motriz.
Pensó en cómo él necesitaba que Zaira le necesitara, cómo se sentía al ser importante para alguien no porque fuese una Flecha, sino porque era Aden, y supo que Walker tenía razón.
–¿Tienes alguna sugerencia sobre cómo podríamos conseguir eso? –Aden no era arrogante, no cuando se trataba de su pueblo. Aceptaría consejos de donde pudiera conseguirlos y de Walker escucharía incluso las sugerencias más extravagantes.
–No te aconsejaría una plena integración inmediata y deberías tener contacto regular con tus padres para ver cómo las Flechas más antiguas están manejando los cambios, pero no hay nada de malo en crear más oportunidades para el contacto regular entre Flechas adultos y Flechas niños. Puede ser tan simple como tener un Flecha de alto rango enseñando a una clase de seis años de edad.
Sabía que ningún un Flecha estaría en desacuerdo con ese tipo de solicitud educacional, por lo que los mecanismos eran alcanzables.
–Creo que las clases funcionarían mejor si se hacen en colaboración con un profesor más en sintonía con la vida fuera del Silencio –dijo, considerando la idea desde todos los ángulos.
Walker asintió.
–Posiblemente uno de los empáticos, o incluso un profesor que no sea Psy.
Deteniéndose, Aden se volvió hacia el telépata.
–¿Cómo un maestro que no sea Psy podría esperar entender a unos niños tan violentamente poderosos? Él o ella tendrían pocas defensas contra la rabieta de un niño.
–La profesora de arte de Marlee es humana –le dijo Walker–. Ella es de edad avanzada y frágil y no tiene defensas contra las garras de los lobos o la fuerza psíquica de Marlee; sin embargo, ella ha mantenido el control del aula durante décadas.
–Los niños Flecha no están acostumbrados a que los profesores no sean Psy –dijo Aden, su mente ya estaba trabajando en las posibilidades–. También está el aspecto de la seguridad. No puedo correr el riesgo de exponer a los niños a aquellos que podrían vender la información de su ubicación y habilidades. –Como demostraban las experiencias de la infancia de Zaira y los recientes movimientos de Pax Marshall, algunas personas harían cualquier cosa para controlar tal poder.
–Puedo recomendar algunos en los que puedes confiar, incluyendo dos de SnowDancer y uno de DarkRiver que tienen contratos a corto plazo que van a terminar en los próximos meses. –Walker se detuvo en el borde del cementerio, bajo las ramas extendidas de un árbol con hojas de un verde plateado–. Por ahora, yo puedo ayudar a asesorar a la gente que ya tienes.
Aden contempló la paz del cementerio y más allá de los árboles, pero sus pensamientos estaban muy lejos.
–Quiero convertir el escuadrón en una familia. –Un lugar donde incluso los parias pudieran encontrar esperanza–. Unidos no solo por mutua necesidad, sino por lazos de emoción.
Walker puso su mano sobre el hombro de Aden.
–Lo lograrás –dijo–. Eras un niño extraordinario y te has convertido en un hombre igual de extraordinario.
El orgullo en las palabras de Walker significaba más para Aden que cualquier cosa que alguno de sus padres pudiera haberle dicho. Porque donde Marjorie y Naoshi lo habían abandonado para luchar por su causa, Walker Lauren había puesto su vida en riesgo para regresar a las aulas de formación Flecha una última vez para darle a Aden la lección telepática final que necesitaba para mantenerse a salvo.
–¿Por qué regresaste después de haber sido relevado del puesto? –preguntó cuándo comenzaron a caminar de nuevo–. Lo arriesgaste todo. –Walker había sido trasladado a una escuela militar más convencional en algún momento de la escolarización primaria de Aden, después que la dirección del escuadrón decidiera que no era un maestro lo suficientemente despiadado para los niños Flechas. Su entrada encubierta en el centro de formación habría sido vista como una violación de seguridad, con las fatales consecuencias que eso conllevaba.
–Si hubiera podido, te habría llevado conmigo –dijo Walker–. Eso no podía hacerlo, pero podía asegurarme de que tuvieras las herramientas para sobrevivir.
Eso no respondía del todo la pregunta de Aden, pero no lo presionó.
–Tú no eres mi hijo, Aden –añadió Walker–, sin embargo así es como siempre pensé en ti.
Un dolor tirante en su corazón amenazó con robarle el aliento. Incapaz de hablar, simplemente asintió con la cabeza y aunque sabía que no era suficiente, también sabía que Walker lo entendería. Walker siempre lo había entendido.
–El escuadrón te necesita ahora más que nunca –dijo al fin–. ¿El alfa SnowDancer te permitirá que nos ayudes?
–He hablado con él. –Walker volvió el rostro hacia el viento fresco–. Soy responsable, también,  de un grupo de niños en SnowDancer y tengo la intención de continuar en ese papel, pero he sido dispensado de todas mis demás tareas para poder ayudarte. –Finalmente, él podría ayudar al muchacho que había sido forzado a dejar atrás en una situación que habría destrozado a muchos.
Nunca había olvidado a Aden, siempre había pensado en él. Pequeño y con esos ojos sabios que parecían mucho mayores que la edad que tenía, el muchacho había sido mejor que toda la oscuridad que lo rodeaba. Ahora era un líder que luchaba por guiar a su pueblo fuera de esa misma oscuridad y Walker haría todo lo posible para ayudarle.
–¿Y qué pasa contigo?
Aden lo miró con ojos que eran incluso más viejos que cuando era un niño.
–¿Conmigo?
–Hablas solamente del escuadrón. ¿Qué hay sobre tus propias necesidades? –Aden siempre se había centrado en los demás, nunca en sí mismo.
–Yo… –Aden hizo una pausa, la duda lo suficientemente inusual para que Walker se volviera hacia él. El joven miró a la distancia durante varios segundos antes de volver su atención al otro hombre–. Es egoísta pensar en mí mismo –dijo al fin y Walker tuvo la sensación de que estaba luchando una batalla interna–. Las necesidades del escuadrón son lo primero.
–En los años que han pasado desde que me uní a SnowDancer, he aprendido que la alegría me hace un mejor padre, un mejor hermano, un mejor tío, y un mejor compañero –dijo reflexionando sobre su propia familia, sobre la manada y en lo que había observado de su alfa. Pensó en la sonrisa de su compañera, en la forma de amar Lara que se extendía a todo el mundo en su alrededor… y en cómo su amor por él era un latido en su corazón–. El hecho de que soy feliz se refleja en cada una de mis interacciones.
Sujetó el hombro de Aden de nuevo, como hacía con Toby. Su sobrino era un chico muy diferente del hombre en que Aden se había convertido, pero ambos eran sus hijos del corazón.      
–No estoy diciendo que no seas un buen líder, Aden. Estoy diciendo que tomarte un tiempo para ti mismo no te hará menos buen líder, y el efecto de tu felicidad se filtrará por todo el escuadrón. Toma lo que necesitas, lo que estás luchando por no necesitar.
Lo que no dijo, porque era una carga demasiado pesada para que cualquier hombre la soportara, era que Aden ya era un líder que estaba en camino a la grandeza. Si no perdía su camino, si no se quebraba bajo la presión, él se convertiría en un hombre que formaría parte de la historia. Para convertirse en eso, necesitaba a alguien que caminara a su lado, que lo sostuviera cuando las cosas se volvieran demasiado duras, y que luchara por su derecho a su propia felicidad.
Aden necesitaba amor más que cualquier otra persona que Walker hubiese conocido.
 


19 comentarios:

  1. racias..Gracias ... y mas Gracias Este capitulo esta impresionante. Sigan adelante buernisimo trabajo

    ResponderEliminar
  2. yo quiero un asesor con Walter

    gracias por la traduccion

    ResponderEliminar
  3. wow un capitulo precioso en verdad quiero a personas así de maravillosas en mi vida en verdad chicas gracias por su grandioso trabajo

    ResponderEliminar
  4. Me encanta la relación entre estos dos, no puedo esperar a ver como evoluciona el escuadrón :D

    Muchas gracias!!!!!!

    ResponderEliminar
  5. Guaaaaao... Aden, por favor ponte insistente muy insistente con Zaira. Ambos necesitan AMOR
    Chicas, gracias por sus traducciones.

    ResponderEliminar
  6. Qué capítulo más interesante. Bueno, es que Walker siempre me ha gustado. Y veo su cariño por Aden. Es fantástico.
    Estoy deseando saber más y más.
    Muchas gracias, queridas amigas.
    Besos, Mariad.

    ResponderEliminar
  7. aaaaaaaah¡ me dejo un sabor muy dulce este capitulo Walker siempre se me ha hecho un hombre en el que se puede confiar al 100 estoy segura que Aden va a triunfar esperemos que Zaira no sea tan tonta para dejarlo ir muchas gracias por su gran trabajo
    feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  8. Fina. Hola mil gracias Carolina, Rocío, María por tan excelente capitulo, soy egoísta me gustaría que todos se volvieran d la manada de Hawke . es bueno volver a saber de Walker, esta interesante el capitulo, mil gracias, besos

    ResponderEliminar
  9. Que hermoso e intenso capítulo, me emocionó mucho como estos hombres fuertes son capaces de sentir tan profundamente y ser tan leales, Walker siempre me impresionado y no es la hora de saber cual es el verdadero poder psy que tiene Aden...maravillosa traducción, gracias...pero como guagua (bebé en Chile) que no llora , no mama...QUEREMOS MAS CAPIS JAJAJA..BESITOS

    ResponderEliminar
  10. Ufffff Walker es genial. Es de las mejores coversaciones q mas me ha gustado.

    ResponderEliminar
  11. Tremendo capítulo. Me ha encantado. A pesar de las malas noticias con los flechas mas viejos, el giro de las cosas con la conversación que sostuvo Aden con Vasic y luego con Walker; creo que permitirá que el panorama mejore.
    Una vez más gracias por su gran trabajo.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Fina. Hola que todos pasen una linda semana, besos

    ResponderEliminar
  13. Muchas gracias por traducir, ya tengo ganas de saber más!!!!

    ResponderEliminar
  14. Me he quedado MUDA. El libro entero traducido y listo para descargar ya. No me lo creía . No se cómo daros las gracias a todas, por el trabajo, la dedicación , el cariño con que lo hacéis, lo trabajadoras que sois y responsables. La verdad me he quedado impacatada, agradecida. Muchas gracias, no se como pagaros de otra manera. Gracias de verdad y felicidades la traducción , el formato, la portado, todo es precioso y perfecto. Un beso fuerte.

    ResponderEliminar
  15. Hola, muchas gracias por el gran trabajo. El libro está muy bien traducido.
    Felicitaciones!

    ResponderEliminar