Capítulo 10
SELENKA DUREV, ALFA de los lobos Blackedge
establecidos en Moscú, leyó el informe que acababa de llevarle uno de sus altos
lugartenientes. Las garras de su lobo pincharon inmediatamente en las puntas de
sus dedos, un gruñido se construyó en su garganta.
–¿Esto está confirmado?
–Hasta donde pudimos llegar
–La expresión de Gregori era dura–. Todos los indicios de una adquisición
hostil están ahí. Krychek ha ido tan lejos que ha comprado la planta Cavzi sin
notificarnos.
Selenka calmó a su loba y leyó
el informe de nuevo. Como una de las manadas más fuertes y establecida en
Rusia, BlackEdge tenía una base de negocios diversificada, pero una gran parte
de sus ingresos provenían de la producción de componentes ecológicos para
varios vehículos. Habían estado acumulando sus reservas para comenzar a
producir vehículos completos en los próximos tres meses. Excepto que parecía
que Kaleb Krychek había creado sigilosamente su propio plan de juego para entrar
en el mismo mercado.
Era exactamente lo que
Selenka podría esperar del hombre más cruel que jamás hubiese conocido, excepto
por un simple hecho.
–Algo no tiene sentido
–Krychek y BlackEdge coexistían con éxito en la misma región porque ambos
evitaban meterse en el camino del otro–. El beneficio no es lo suficientemente
grande para que él sacrifique su relación con nosotros.
Esa
relación había necesitado tiempo para construirse, y aunque era probable que
Selenka jamás confiara realmente en Krychek, y viceversa, ellos se respetaban el
uno al otro como adversarios que no deberían ser molestados.
–¿Por qué esta empresa?
¿Por qué no tratar de organizar una adquisición hostil de nuestros negocios ya
establecidos?
Gregori se cruzó de brazos,
los tatuajes que los cubrían se tensaron mientras sus ojos adquirían un brillo
duro.
–Tal vez ha decidido que ya
no tiene que jugar a ser agradable ahora que tiene al escuadrón de operaciones
encubiertas de su lado. A las Flechas.
Selenka podía ver a Krychek
desatando el escuadrón contra la manada. Si él pensaba que sería ejecución una
rápida y tranquila, no tenía idea de la fuerza y la ferocidad con que sus lobos
lucharían. Solo… que Krychek era
consciente de esa verdad. Además, la mujer y a la loba siempre lo habían visto
como un hombre que se aseguraría de conocer a los otros grupos de poder en la
zona, por lo que él tendría que haberse dado cuenta que no solo los lobos aullarían
por sangre ante un ataque no provocado, sino que también lo harían las otras
manadas de depredadores.
Krychek era demasiado
inteligente y demasiado feroz políticamente para incitar el derramamiento de
sangre en su territorio, un derramamiento de sangre acabaría con sus recursos
en un momento muy crítico. Necesitaba que Moscú y sus alrededores se mantuvieran
estables, sobre todo ahora que estaba lidiando con las consecuencias de la
mortal infección psíquica que se había cobrado tantas vidas. BlackEdge había
intervenido para ayudar a contener la violencia demencial, al igual que los
osos StoneWater.
Las tres partes habían
terminado ese periodo agotador, doloroso y triste sintiendo como si el frágil
equilibrio en la región se hubiese vuelto mucho más estable. Krychek vigilaba a
los Psy y a los seres humanos, mientras que entre los BlackEdge y StoneWater
manejaban a los cambiantes, depredadores y no depredadores.
Y, sin embargo, ¿qué era
esta maniobra de negocios si no la salva de apertura de una guerra silenciosa? La
loba alfa en Selenka curvó su labio superior sobre sus dientes, su sangre ardiendo.
Contener las ganas de ir por la garganta de Krychek necesitó cada onza de su
control humano.
–¿Podemos investigar más a
fondo? – dijo levantando el informe, sus uñas pintadas de un rosa vivo cortesía
de uno de los cachorros que la había asaltado esa mañana.
Gregori negó con la cabeza,
su cabello rubio revuelto por el viento exterior.
–Hemos investigado todo lo
que podíamos.
Lo que significaba que la
pelota estaba en el tejado de Selenka. Apenas un año atrás, habría tomado
contramedidas inmediatas, probablemente atacando uno de los intereses
comerciales de Krychek. Sin embargo, un año era mucho tiempo. Al igual que
Krychek sin duda mantenía vigilada a la manada, Selenka hacía lo mismo cuando
se trataba de él. Por lo que comprendía que Krychek había cambiado en una forma
que no creía que la mayoría de la gente viera.
Él tenía una compañera
ahora, y la única vez que los había visto juntos, se había dado cuenta que era
un verdadero acoplamiento, no una falsa fachada. Por supuesto, las parejas
apareadas podrían joder las cosas con tanta facilidad como lo hacían los
solteros, pero sin importar lo que la gente dijera sobre los Psy en general y
sobre Krychek en particular, un hombre que tuviese la capacidad de aparearse
era capaz de sentir un intenso nivel de lealtad y compromiso.
Su relación con BlackEdge
era algo frío en comparación con la furia cruda de un apareamiento, pero él le
había dado su palabra a Selenka de que no trataría de invadir su territorio. Por
eso la manada nunca había hecho ningún movimiento agresivo contra él.
–Hablaré con él –dijo ella–.
Averiguaré qué coño está pasando.
Y si Krychek quería una
guerra, ella se la daría.
• • •
KALEB aún estaba en Venecia con
las Flechas cuando recibió un mensaje urgente de Silver.
–Señor –dijo su asistente–,
Selenka Durev está exigiendo una reunión inmediata. No me dio detalles, pero su
tono me hace pensar que es grave.
–¿Esta BlackEdge mostrando
algún signo de agresión?
–Hasta este momento, negativo.
–Monitorea la situación.
Voy a conectarme con Selenka –Caminando al borde de un canal, hizo la llamada–.
Selenka –dijo en ruso cuando contestó–. Recibí tu mensaje –Incluso sin la valoración
de Silver, habría sabido que había un problema: Selenka tenía la arrogancia
intrínseca de cualquier alfa depredador, pero nunca exigía una reunión a menos
que fuera necesario. Al igual que él, estaba demasiado ocupada para perder el
tiempo en politiqueos.
–Necesito hablar contigo –respondió
ella–. Cara a cara. ¿Puedes estar en el lugar habitual en media hora?
Habiendo llegado a la
conclusión que no podía hacer mucho más en Venecia, Kaleb acordó la reunión,
entonces ubicó a Vasic. El otro hombre había estado monitoreando a un Alejandro
sedado, a quien Ivy Jane aparentemente consiguió poner en un sueño natural
antes que le fueran suministrado los sedantes.
–Me retiro para manejar
otra situación –le dijo al teletransportador–, pero seguiré intentando localizar
a Aden o Zaira cada diez minutos.
Vasic lo siguió mientras
caminaban hacia el patio en el centro del compuesto.
–Todavía no percibo nada.
Esa no era una buena señal.
De los dos, Kaleb era el más poderoso físicamente, pero Vasic era un Tk-V, un
teletransportador de nacimiento. También había trabajado con Aden durante
décadas. Si él no podía encontrarlo, entonces Aden estaba muerto o había
sufrido una lesión cerebral traumática. El hecho que la MentalNet, la guardiana
y bibliotecaria de la PsyNet, estuviese confusa sobre Aden y Zaira, y fuera
incapaz de informarle si estaban vivos o muertos, daba más fuerza a la teoría
del enorme daño neuronal.
–¿Confirmó Santos que tuvo
un encuentro con Aden? –preguntó en
lugar de afirmar el hecho del que Vasic tenía que ser muy consciente. El equipo
finalmente había reducido el período en el que Aden tuvo que haber sido
secuestrado, y coincidía estrechamente con su reunión con el líder de los
descendientes Olvidados, que eran los Psy que habían abandonado la PsyNet en
los albores del Silencio.
–Sí. –Los ojos de Vasic se
encontraron con los de otro Flecha a corta distancia y Kaleb sabía que estaba
dando órdenes telepáticas o compartiendo datos. El teletransportador siempre
había sido el menos verbal de la alianza con Aden, pero este incidente dejaba
en claro que Vasic era plenamente capaz de cubrir el liderazgo si era
necesario.
Un Psy como Ming habría
aprovechado la oportunidad para dar un golpe de Estado, deponiendo permanentemente
a Aden. Vasic, por su parte, sostenía las cosas para el regreso de su compañero
y estaba utilizando todos sus recursos para encontrarlo. Hubo un tiempo en que no
habría entendido su elección, pero eso fue antes de haber construido amistades y
ganado la lealtad de los hombres y mujeres que nunca le traicionarían.
Kaleb jamás traicionaría a ninguno
de ellos, tampoco.
–No hay nada que indique que
Santos tenga que ver en la desaparición –añadió Vasic–. Los registros visuales
confirman que Aden salió del edificio después de la reunión.
Eso no liberaba por
completo a Devraj Santos, pero el otro hombre no tenía ninguna razón para enemistarse
con las Flechas. Según la información que Kaleb había recabado, el escuadrón
estaba ayudando a los Olvidados a descubrir una manera de manejar las nuevas
habilidades psíquicas violentas que comenzaban a aparecer en su población.
–Iré a Nueva York después
de mi reunión –dijo–. Tengo contactos allí, podría reunir más información.
–Ya he enviado una unidad
Flecha para seguir el rastro de Aden –dijo Vasic, sus siguientes palabras
inesperadamente contundentes–: Tienes acceso directo a la MentalNet. ¿Puedes investigar
en ese nivel?
Kaleb tenía acceso directo
a la guardiana y bibliotecaria de la PsyNet. También tenía acceso a la gemela
oscura de la MentalNet.
–Ya inicié una búsqueda –le
contó a Vasic sobre la confusión de la entidad neosensible en cuanto al estado
de Aden y Zaira, vio la sombría comprensión en el rostro del otro hombre–. No hay
nada más –agregó–. No hay datos ni rumores. La única manera en que esto podría
haber sido hecho tan limpiamente fue si todo se mantuvo fuera de la PsyNet.
Vasic se detuvo a la sombra
de una pared cubierta por una enredadera, sus ojos parecían virutas de invierno
en los rayos de luz solar matutina.
–Más evidencias de
inteligencia y planificación.
–Sí –Nada de esto parecía
un acto impulsivo, o uno realizado por un fanatismo sin sentido–. También tengo
un equipo de hackers buscando a través de Internet y marcando alertas –A menos
que los secuestros hubieran sido organizados por un equipo experto en inteligencia,
alguien en algún lugar cometería, con el tiempo, un error.
–¿Compartirás cualquier
otra información que descubras?
–Tan pronto como la reciba.
–Kaleb no tenía amistad con Aden, pero consideraba al líder Flecha un activo vital.
Dejando al segundo al mando
de Aden después de llegar a ese acuerdo, Kaleb se teletransportó a su oficina en
Moscú y habló con Silver sobre varios asuntos pendientes antes de teletransportarse
al promontorio aislado y azotado por el viento donde se reuniría con Selenka.
La loba alfa le estaba
esperando, una mujer alta, de ojos oscuros y cabello oscuro con rayas púrpuras,
de piel blanca pálida. Vestía vaqueros negros, botas y una chaqueta de cuero
azul eléctrico que alcanzaba a cubrir sus caderas sobre una camiseta blanca.
Ella podría confundirse con el estilo de una hembra humana si no fuera por el
aura de poder indómito que la rodeaba.
Selenka era una completa
loba alfa.
–¿De repente has decidido
entrar a la industria automotriz? –fue su saludo.
Este era el motivo por el
cual le gustaba tratar con Selenka; su carácter directo evitaba perder el
tiempo dando rodeos.
–No –respondió igual de
directo–. Con excepción de mis acciones en Centurion, de las cuales estoy
seguro que siempre has sido consciente.
Descartando esa declaración,
Selenka le pasó un fajo de papeles justo cuando el cielo gris opaco empezó a llover.
Inconscientemente creó un escudo telequinético que les rodeó, manteniendo
apartada la lluvia para poder leer el material impreso.
–Práctico.
Kaleb ignoró el sucinto comentario,
su atención centrada en los documentos que pretendían demostrar que planeaba un
asalto implacable contra la empresa más grande de la manada.
–Una ilusión un poco
compleja. –Disparó órdenes telepáticas a Silver para llegar al fondo de esas
interposiciones corporativas.
–¿Estás diciendo que esto
no es verdad? –preguntó Selenka elevando una ceja, sus manos en sus caderas.
–En este momento tengo
cosas más importantes cocinándose que iniciar una pelea con una manada de lobos
conocida por su agresividad –respondió con una franqueza que sabía que ella
agradecería.
Una leve sonrisa curvó sus
labios, sus ojos volviéndose de repente de un color dorado por su lobo.
–Si no eres tú, entonces
las cosas se vuelven mucho más interesante –dijo, la depredadora en su interior
añadiendo una aspereza arenosa a las palabras.
–Parece que alguien está intentando
perturbar la paz entre nosotros –Era muy consciente de que si intentaba atacar
a los BlackEdge, la manada de Selenka era más que capaz de causar el infierno
en su región.
–Digamos que te creo –El
lobo dentro Selenka continuó observándolo, su mirada sin pestañear–. ¿Qué
ganaría alguien más al enfrentarnos a ambos?
–Si el Psy más fuerte en la
región y la manada más fuerte en la misma región de repente se convierten en
enemigos, el efecto domino sería significativo –Impactando todos los aspectos
de la vida–. Los Psy temerían acercarse al territorio cambiante, los cambiantes
estarían preocupados por las fatales violaciones psíquicas, los humanos se
sentirían presionados en elegir un bando. Sería una acumulación constante de
tensión hasta que las cosas explotasen con violencia.
Selenka asintió lentamente.
–También perderías la buena
voluntad de los otros grupos no Psy.
–Sí.
–Alguien estaba contando
con que no tuviéramos ningún contacto.
Kaleb no respondió de
manera afirmativa porque no había necesidad.
–En este instante mi
ayudante está cancelando cualquier oferta que supuestamente haya hecho. Tienes el
camino libre.
En cuanto a la persona lo
suficientemente estúpida como para tratar de utilizar su nombre para fomentar
la disidencia en su región, se aseguraría de que lamentara su error.
Nadie intentaba manipular a
Kaleb.
Ohhhh, me encanta Kaleb, pero necesito saber que Aden está bien11
ResponderEliminarMuchas gracias chicas!!!!
Ohhhh, un nuevo alfa en juego, y nada menos que una mujer!!!
ResponderEliminarQue intriga con los flechas, espero que esten bien...quiero saber de ellos.....
Muchisimas garcias por la traducción.
Un besin
Carolina
Wow, se está poniendo buenísimo, Muchas gracias
ResponderEliminarComo me gusta kaleb 💜
ResponderEliminarHola a todas. Gracias chicas por el excelente trabajo. Cada capítulo supera al anterior en intriga. Quién será el titiritero?
ResponderEliminarBesos
-¡GRACIAS!...
ResponderEliminarNalini tienes para decenas de libros más...que bueno los personajes que se asoman, algunos conocidos pero que ahora cobran relevancia...Kaleb exquisito como siempre....pero igual que las chicas QUEREMOS SABER DE ADEN Y ZAIRA!!!!!!!!!!!!!....PLEASE MÁS CAPIS ES UNA ADICCION...GRACIAS ROCIO, CAROLINA Y MARIA POR SUBIRLO...Y A TANIS POR SUPUESTO CARIÑOS MIL <3
ResponderEliminarMuchas gracias chicas!!! Me encanta kaleb pero igual quiero saber que pasa con Aden y Zaira. Que bueno que hay mas manadas por las que saber
ResponderEliminarA todas....las amo....muchas gracias
ResponderEliminarFina. Hola Maria, Carolina, Rocio, mil gracias por su trabajo, dedicación, por compratir, esta excente la traducción y el capitulo wuau no quisiera enfrentarme a Kalep ni a la manada de moscu, cada vez esta mas intrigante, mil besos
ResponderEliminarQuien querra provocar una guerra entre los Psy y los cambiantes? y estoy con la duda del subhumano creo no había salido nada anteriormente, gracias chicas esta buenísimo el libro
ResponderEliminarMuchas gracias chicas!!!!! Son las mejores!! Esto esta cada vez mas bueno!! Ya quiero saber que paso con Aden y Zaira!! Otro porfisss!!
ResponderEliminarSe pone mejor y mejor, Gracias, Gracias, Gracias!
ResponderEliminarIntrigada por el estado de Aden y Zaira!
ResponderEliminarGracias!
Fina. hola que todos pasen una lindo fin de semana, besos.
ResponderEliminarSaludos Maria, Tanis, Celis Carolina, Rocio son las mejores, mil besos
Me ha encantado que salga Kaleb. Ya me imaginaba q no tendria nada q ver con esos tejemanejes.
ResponderEliminarHay algun traidor cerca, al parecer.
Qué interesante.
Muchas gracias, amigas.
Besos, mariad.
esta increíble el libro, con mucho suspenso aaaa gracias por su gran trabajo
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