lunes, 15 de junio de 2015

Fragmentos de esperanza: Capítulo 6

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Gracias a todos por vuestros comentarios. A mi desde luego me animan a seguir. 
Espero que lo esteis disfrutando tanto como yo...  estoy deseando saber más de Zaira y Aiden, estas Flechas siempre ocultan tantas cosas...

Y quiero aprovechar para dar las gracias a Rocio y a Carolina (Gatitas traductoras) por el increible trabajo que están haciendo con estos capítulos (yo solo les doy una última lectura) y un bico enorme para Tanis.



Capítulo 6.


  DE PIE BAJO EL cielo estrellado de Dakota del Norte, Vasic intentó y falló por enésima vez en llegar hasta Aden o Zaira.

–No puedo sentir a ninguno de los dos –le dijo a Ivy que estaba de pie a su lado en la amplia terraza que sus dos compañeros de escuadrón perdidos habían ayudado a construir.

La luz bañaba la zona con un suave resplandor que no penetraba más allá en la oscuridad de la noche.

–Nunca he sido incapaz de sentir a Aden. –La idea de que su fracaso significara que su mejor amigo estaba muerto era una posibilidad que se negaba a considerar.

Ivy apartó el teléfono de la oreja y lo metió en el bolsillo, sus ojos de color dorado traslucido tenían ojeras oscuras y había líneas de tensión en sus labios.

–Sahara dice que Kaleb también sigue intentándolo,  pero no ha conseguido nada.

Eso era malo. Vasic era un teletransportador de nacimiento y Kaleb Krychek un cardinal telequinético que también podía usar a las personas como llave en vez de solo lugares. Si ninguno de los dos podía localizar a Aden o a Zaira, nadie más podría.

–Ni siquiera sé si están juntos o no. –El momento de los secuestros sugería que fue un trabajo realizado por el mismo enemigo, pero no podían descartar dos acciones separadas o dos prisiones separadas–. ¿Aún no perciben nada los Es conectados a Aden y Zaira?

–Sí. Ellos dicen que no se siente como la muerte... solo como si estuvieran perdidos –respondió Ivy, frotándose  cara.

Vasic nunca había visto que su amigo se perdiera. Desde niño, él siempre había sabido dónde se dirigía, sabía lo que quería.

–Aden es fuerte, ingenioso e increíblemente inteligente y Zaira es letal, con una mente que piensa de una manera que nadie puede predecir –dijo Ivy, mientras lo rodeaba con sus brazos cálidos, suaves y cariñosos. El vínculo entre ellos vibraba por la apasionada convicción–. Sea cual sea la situación, sé que los dos saldrán airosos.

La abrazó con fuerza con el único brazo que poseía; los intentos de Samuel Rain de diseñar y construir una prótesis funcional para él continuaban fallando. Vasic podría haber detenido todo el proyecto, pero después de lo que el brillante ingeniero de robótica había hecho para salvar su vida, era un pago muy pequeño el complacer la excentricidad y la determinación de Samuel de tener éxito.

“Él necesita desafíos constantes”, le había dicho Aden apenas una semana atrás, mientras ambos hacían una rutina de entrenamiento de artes marciales en la zona abierta en la parte izquierda de la galería. “En este momento, tú lo eres”. Tras pequeña pausa añadió: “Tarde o temprano, va a tener éxito o se volverá loco intentándolo, así que es mejor que decidas si, realmente, quieres una prótesis”.

–Desde que tenía ocho años –le dijo a Ivy, su mejilla pegada a su cabello negro y suave–, Aden siempre ha estado ahí. –Una roca tranquila que no cambiaba o cedía sin importar cuán terrible fuera el diluvio–. La idea de no poder hablar con él... No puedo asumirlo. –Vasic había sentido una vez el deseo de morir pero hasta ese instante no había entendido lo que debió ser para Aden creer que tendría que verlo morir.

Ivy se echó hacia atrás, levantó la mano y le apartó el pelo de la cara, su mirada llena de emoción.

–Él es tu hermano. –Tragó el nudo de su voz–. Y él es nuestra familia.

Ella entendía, ella siempre entendía. Nunca había envidiado su amistad con Aden. Jamás lo había excluido de su nueva familia.

El amor no es finito, le había dicho ella, es infinito y tiene infinitas facetas.

–Yo también lo quiero –susurró ella–. A pesar de que él es un año más joven que tú, es como tu hermano mayor.

–Sí. –Vasic ahuecó la parte posterior de su cabeza–. Aden siempre ha sido mayor de lo que debería ser. –Siempre llevó demasiado peso sobre sus hombros.

–Y Zaira. –La mano de Ivy formó un puño contra su pecho–. Ella juega con Conejo, ¿sabes?

–¿Qué? –Nunca había visto a la comandante tirarle ni un palo a la mascota de Ivy y suya, siempre había pensado que estaba demasiado dentro del Silencio para prestar atención a las necesidades de un pequeño perro blanco.

Ivy asintió contra él, las finas hebras de su cabello quedaron atrapadas contra su chaqueta.

–La he visto hacerlo cuando cree que nadie está mirando. Ella juega con él luchando por el palo, y una vez, vi como le daba un regalo que debió de haber comprado.

Una esperanza cruda creció en su corazón, embotada solo por el oscuro hecho de que tanto Aden como Zaira estaban desaparecidos.

–¿Ella es capaz de romper el Silencio? –Nunca olvidaría a la niña desafiante, lastimada y ensangrentada que Aden y él habían conocido. La chica con la que Aden se había mantenido en contacto aún cuando tanto él como Vasic, fueron trasladados a un centro de formación en otro continente.

Aden y él habían compartido muchas cosas mientras crecían, pero la relación de Aden con Zaira era y siempre había sido, un caso aparte. Nunca lo había cuestionado, viéndolo solo como Aden actuando como él mismo y vigilando a un miembro del escuadrón que lo necesitaba. Eso fue antes de Ivy. El estar unido a una empática le había dado nuevos ojos; había empezado a vislumbrar las extrañas inconsistencias en las interacciones de Aden con Zaira, cosas que no se correspondían con su comportamiento cuando trataba con el resto del escuadrón.

No había dicho nada, pero esperaba que su amigo encontrara con Zaira lo que él había encontrado con Ivy. Quería eso para Aden, quería que supiera lo que era encontrar el hogar en los ojos de su amante. Aún más, quería la risa para Aden, la alegría de encontrar la manera de navegar en este nuevo territorio de amor y afecto y un contacto táctil que no tuviera que ver con dolor o entrenamiento o cualquier otra cosa menos placentera. El único problema que preveía era la propia Zaira, la comandante veneciana nunca había mostrado ningún signo de desear una vida más allá del Silencio.

–Los escudos de Zaira son tan fuertes que jamás he percibido nada –le dijo Ivy, deslizando una mano de arriba abajo por su espalda en un gesto cariñoso del que parecía no ser consciente, pero con el que él ya estaba profundamente familiarizado–. No sé si ella siente o incluso si quiere sentir, pero cualquier persona con la capacidad de ser amable con un pequeño animal que no le puede reportar ninguna ventaja, tiene un corazón. –Ivy levantó la mirada, el brillo de emoción en sus ojos fue como un puñetazo en el corazón–. Ella tiene esa forma contundente y profundamente honesta de ver el mundo. Sin filtros.

–Vosotras sois amigas –declaró, la comprensión fue una sorpresa. Ivy se secó los ojos.

–Todavía no, pero estamos cerca. Ella me gusta mucho, incluso aunque me repita una y otra vez que tengo las habilidades de supervivencia de un cachorro recién nacido –añadió con una risa ronca–. Está planeando enseñarme movimientos de autodefensa diseñados para mi tamaño y peso.

–¿Le dijiste que ya te estoy dando lecciones?

Una sonrisa temblorosa.

–Ella dijo que las cosas que me estás enseñando están bien si tengo planeado crecer treinta centímetros y aumentar treinta kilos de músculo. De lo contrario, necesito moverme con más inteligencia y ser más astuta.

Él sintió como sus labios se curvaban ligeramente.

–Sí, eso suena como Zaira – le dijo y unió sus frentes cuando ella contuvo un tembloroso aliento, Vasic le tomó la cara entre sus manos–. Tú lo has dicho; son fuertes. Ellos sobrevivirán y los encontraremos.

–Lo sé. –Cerró los dedos sobre sus muñecas–. Solo espero que no estén siendo lastimados. –Ira, preocupación y frustración–. Es suficiente, Vasic. Suficiente. ¿Por qué el mundo no puede dejar a las Flechas en paz?

No tenía respuesta para ella, pero sí sabía cuál sería su próximo movimiento.

–Voy a ir a Venecia –dijo, sin dejar de sostener su cara, su piel se sentía tan suave bajo su tacto y su amor tan dulcemente feroz que se sorprendió nuevamente de tener el derecho de abrazarla, de llamarla suya–. Todavía no estamos seguros del sitio dónde fue capturado Aden, pero el equipo de Zaira ha identificado la ubicación exacta de su secuestro.

–Iré contigo. –Ivy presionó sus palmas contra su pecho, su empática que era tan generosa con su toque, con su afecto–. Podría ser capaz de ayudar a algunas de las personas de Zaira. Especialmente a Alejandro, él no es funcional sin ella.

 

•   •   •



IVY había tenido razón al preocuparse por Alejandro.

La Flecha, que tenía apenas veinte años, se había improntado en Zaira después de su reseteado cerebral por una sobredosis de un medicamento que Ming LeBon había utilizado para convertir a las Flechas en armas sin voluntad. Como resultado de la ausencia de Zaira, este se encontraba en un ataque de cólera violenta. Retenido en una habitación segura en el compuesto de Venecia, estrellaba su cuerpo repetidas veces contra la puerta, en un esfuerzo por salir.

–Ten cuidado –le dijo Vasic a Ivy. Era muy consciente de que ella tenía la tendencia empática de dar demasiado, incluso a costa de su propia seguridad–. Su cerebro está comprometido. Es posible que no responda a la ayuda empática de forma predecible.

–Está asustado. –La voz de Ivy contenía un eco de dolor que no era suyo–. Puedo sentirlo desde aquí, Zaira es su única ancla de cordura y se siente aterrorizado por estar cayendo de nuevo en el abismo. Más que eso, está aterrorizado por ella. – Su cabeza giró hacia la puerta detrás de la cual Alejandro gritaba con furia–. Mantenerlo atrapado e incapaz de ayudar a buscarla no es una buena idea.

Vasic quería liberar al otro hombre, pero también sabía que era totalmente imposible.

–Él es una amenaza mortal. No dudaría en matar a decenas si no a cientos de personas en su cacería para encontrar a Zaira. –La comandante era la única prioridad de Alejandro, pero no de una manera saludable–. Lo mejor que podemos hacer es sedarlo para que no se haga daño a sí mismo. –Y tener la esperanza de que Zaira no estaría desaparecida para siempre, porque si lo estaba, también lo estaría Alejandro.

La claridad en los ojos de Ivy reflejaba su comprensión de la terrible verdad tácita.

–Veré si puedo calmarlo lo suficiente para que el proceso de darle un sedante no se convierta en un baño de sangre y no le cause incluso más dolor psíquico.

Esperando en la oscuridad previa al amanecer que envolvía esta parte del mundo, observó hasta que la vio llegar a la puerta cerrada custodiada por dos centinelas que se acercaron a ella, sin duda con un informe sobre Alejandro. Solo entonces Vasic siguió al lugarteniente de Zaira, Mica, fuera del compuesto que había funcionado como un lugar seguro donde esconderse lejos de la vigilancia del Silencio. Fue aquí donde habían llegado muchos de sus "muertos", aquellos a los que Ming consideraba inútiles y que debían ser ejecutados.

Aden, Vasic, Zaira, y los otros involucrados en la rebelión no habían sido capaces de salvar a todos sus hermanos, y cada pérdida permanecía como una herida abierta en sus almas, pero habían salvado a los suficientes para que el escuadrón ahora fuera más fuerte de lo que nunca había sido. Muchas de las Flechas inútiles de Ming tenían décadas de experiencia que transmitir a aquellos que entraban en las filas. Incluso Alejandro tenía algo que aportar, además de ser una Flecha plenamente capacitada que podía proporcionar respaldo, siempre y cuando Zaira le diera la orden, él era un genio con explosivos inestables.

Ming no había visto nada de eso. Todo lo que había visto eran hombres y mujeres que eran "imperfectos", y por ello no valían la pena el tiempo o el esfuerzo de asegurarse que pudieran seguir siendo una parte del escuadrón. Eso le convertía en un tonto.

–¿Qué estaba haciendo Zaira fuera del compuesto? –Le preguntó a Mica.

–Creo que solo necesitaba un tiempo de inactividad. –El fornido hombre de cabello oscuro, cuya mandíbula estaba en estos momentos ensombrecida por una barba incipiente, miró a su alrededor para asegurarse de que no pudieran ser escuchados–. Algunas de las Flechas más antiguas ocasionalmente hacen lo posible para lograr que le explote cerebro a Zaira.

–Siempre le he dicho a Aden que me sorprende que aún estén todos con vida. –Zaira no era conocida por tener paciencia.

La inexpresiva fachada de Mica no se agrietó. Pero cuando habló, Vasic entendió por qué era el lugarteniente de Zaira.

–Me ofrecí a hacerlos desaparecer en donde nadie nunca encontrase los cuerpos, pero Zaira dice que ellos regresarán de entre los muertos, son así de obstinados en hacer las cosas de cierta manera.

Tomaría tiempo para la que vieja guardia se adaptara a este nuevo mundo, pensó Vasic.

–¿Sigue a menudo la misma ruta en sus paseos?

Mica negó con la cabeza.

–Ella era escrupulosa en no seguir un patrón... pero sí solía dar un paseo desde el compuesto en algún momento cada dos o tres días.        

Por lo que alguien tuvo que haber estado observándola, esperando a que se alejara caminando lo suficiente para que las posibilidades de que el respaldo llegara a tiempo fueran bajas.

–Llegamos al sitio, señor.

Aunque el agua del canal descansaba oscura y plácida a un lado, la evidencia de la violencia era fácil de detectar, no lejos de donde dos Flechas ya mayores estaban parados vigilando y mantenían alejados a los espectadores que vestidos con pijamas y zapatillas habían salido de las casas cercanas. Las salpicaduras de sangre marcaban los adoquines, distintivas incluso bajo el amarillo opaco de la luz que se filtraba a través del antiguo cristal de la ornamentada farola.

Krychek apareció junto a Vasic en ese momento. Vestido con pantalones de combate negro y una camiseta negra, el cardinal telequinético parecía más afín a las Flechas que a los tiburones políticos con quienes nadaba diariamente.

–¿Es este el lugar? –Sus ojos, frías estrellas blancas sobre negro, recorrieron la escena. Vasic hizo una breve inclinación de cabeza antes de mirar a Mica.

–¿Los cuerpos? –preguntó. Había demasiada sangre para una persona; conociendo a Zaira, sabía que al menos había matado a uno de sus atacantes, incluso sin el informe telepático que había recibido cuando el equipo de Mica llegó en primer lugar a la escena.

–Tenemos tres en una cámara frigorífica en el complejo. –El teniente estaba parado en posición de descanso, con los ojos vigilantes puestos en los civiles que estaban observando más allá del perímetro–. Alguien utilizó un láser de alta potencia para quemar las caras de los muertos y sus huellas digitales muestran signos de haber sido quemadas hace meses.

–Crudo pero efectivo. –Kaleb miró a Vasic desde el otro lado de las salpicaduras de sangre, estaba caminado lentamente, catalogando con los ojos las pruebas mientras se movía–. La obliteración[1] de las caras no habría llevado más de un minuto como máximo. ¿ADN?

Mica contestó solo después de echar un vistazo a Vasic y recibir un asentimiento. Vasic no era oficialmente el segundo al mando, nunca había creído que fuera lo suficientemente estable para el puesto, pero sus compañeros del escuadrón siempre lo habían tratado como si lo fuera, y ahora, el título estaba empezando a encajar.

–Sin indicios de ADN.

Era posible que alguien lo hubiera eliminado totalmente del registro oficial, pero eso suponía un considerable poder y acceso.

–¿Psy? –Preguntó al teniente cuando Kaleb se agachó junto a las manchas de sangre, como si intentara analizar el patrón.

–Un Psy, dos humanos. –La respuesta fue una sorpresa.

La cabeza de Krychek se levantó ante la respuesta de Mica, los rasgos perfectos de su cara no traicionaron nada, a pesar que era el hombre que había derrocado el Silencio. Muchas personas creían que él era perverso con una doble cara, que Krychek se aferraba a su propio condicionamiento sin emociones mientras empujaba a otros lejos de él. Aquellos que pensaban eso creían que planeaba aprovecharse de la confusión generada por la ruptura de una forma de vida que había durado más de cien años.

Esas personas parecían haber olvidado, convenientemente, el vínculo psíquico que ataba a Krychek con Sahara Kyriakus. El hombre no estaba en el Silencio, solo era muy, muy, muy, bueno mostrando solo lo que deseaba.

–¿Psy y humano? –cuestionó a Mica, su cabello negro mostraba reflejos azulados bajo la farola.

–Sí. Hicimos un doble chequeo en la pantalla genética.

Eso era altamente inusual. Los Psy y los humanos podrían trabajar juntos, y la Alianza Humana había colaborado recientemente ayudando en la lucha para controlar la infección que había convertido a tantos Psy en ciegos asesinos, pero cuando menos se trataba de una relación frágil. Los seres humanos no confiaban en los Psy, dada la frecuencia con que Psy pocos éticos habían utilizado sus habilidades para manipular y violar las mentes humanas. Pero que los miembros de las dos razas trabajasen juntos para secuestrar a una Flecha estaba tan alejado de lo que normal que era casi incomprensible.

–¿Los seres humanos muestran señales de control mental? –El control a largo plazo podría dejar lesiones físicas en el cerebro. Mica negó con la cabeza.

–Fue lo primero que el patólogo buscó.

Vasic no estaba sorprendido, no tenía sentido utilizar a  seres humanos esclavizados contra un objetivo de alto valor. El titiritero no tenía forma de saber cuándo sus esclavos colapsarían por el esfuerzo de luchar contra la coacción psíquica.

–¿Cualquier otro dato útil?

Los ojos de Mica se encontraron con los de Vasic.

-¿Señor, debo contestar en voz alta?

Vasic sabía que Mica no estaba preocupado por los transeúntes, estaban demasiado lejos para escuchar cualquier cosa.

-¿Has encontrado algún signo de que Krychek pueda estar involucrado?

-No, aunque las investigaciones siguen en curso.  

-Responde en voz alta por el momento y envíame cualquier dato sensible a mí.

El hecho era que Kaleb tenía tentáculos en todos los rincones de la Red. Él era un activo que no podía darse el lujo de no utilizar. Y hasta el momento el cardinal había cumplido su palabra en su alianza.

–Zaira logró enviar telepáticamente ciertos detalles antes de ser incapacitada –dijo el teniente–. Cinco agentes entrenados trabajando como una unidad, en silencio.

Esto eliminaba cualquier posibilidad de control mental. Zaira tenía mucha experiencia. Si describía a los cinco como una unidad, ellos tenían que haber estado cooperando conscientemente. El control mental nunca funcionaba sin problemas, sobre todo en situaciones de fuerte tensión.

Krychek se puso en pie. Su voz telepática era tan fría y obsidiana como sus ojos cuando habló:

-No ha habido nada, ni siquiera un pequeño rumor, de cualquier tipo de cooperación Psy-humano.

-Parece que tenemos un enemigo inteligente y cuidadoso. Uno lo suficientemente inteligente como para evitar cualquier filtración y lo suficientemente hábil como para secuestrar al líder del escuadrón Flecha y a uno de sus comandantes más experimentados.  -Antes de ese día, Vasic habría dicho que eso era imposible.

 








[1] Anulación o eliminación.


26 comentarios:

  1. Muchas gracias. Me encanta esta serie y es un placer llegar del trabajo y encontrar un nuevo capítulo.
    Hacéis un maravilloso trabajo, gracias de nuevo por vuestro esfuerzo.
    Besos

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  2. Muchisimas gracias, me encanta esta pareja y bueno todas, con ansias de saber que pasara con Aden y Zaira.

    Saludos

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  3. Oh que grata sorpresa¡¡¡ Justo cuando estaba pensando que sería bueno saber que estaban haciendo para encontrarlos, viene este maravilloso capítulo.
    Muchísimas gracias por el trabajo que se toman al traducirlo con tanta rapidez.
    Besos

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  4. Una traduccion impecable. ¡Muchas gracias a todas!

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  5. Fina. hola muchísimas gracias por el capitulo, cada vez esta mas interesante, mil gracias por tan excelente capitulo Chicas, besos.
    hola mil gracias por su dedicacion, mil besos

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  6. Me encanta que aparezcan kaleb y Vasic en los primeros capítulos gracias por este capitulo estoy mordiéndome las uñas por saber mas de la historia

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  7. Muy buena la traducción y la historia interesantidioma. Ya tengo ganas de más.

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  8. Muy buena la traducción y la historia interesantidioma. Ya tengo ganas de más.

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Rocío y Carolina, de Gatitas y María que hace la lectura final MILLONES DE GRACIAS!!!!! está buenísima la historia, y como siempre Nalini parte con toda la emoción, 6 capis y estamos comiéndonos las uñas jajaja..besitos a Tanis...se hacen cortísimos los capis...<3

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  11. Muchas gracias por el capi!!! Me encanta saber de Vasic e Ivy..estoy loca por esa pareja!!

    Ya quiero que encuentren a Aden y a Zaira..me tienen preocupada

    Millones de gracias por su esfuerzo y dedicación :D

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  12. muchas gracias por darnos estos fragmentos

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  13. AÑSJÑJSOSSJSKSKSODJD MUCHAS GRACIAS POR LOS CAPIIISSSS!!!!
    Aish dios me estan encantando estos dos!!! Al principio no estaba muy segura sobre ella, pero por lo que va de libro me parece una buena pareja *-* yyy por cierto, me encanta como traducís!!!!
    Besos!

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  14. La traducción impecable!!!! Gracias, necesito continuar leyendo, los capítulos se me hacen super cortos. 😉

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  15. La traducción impecable!!!! Gracias, necesito continuar leyendo, los capítulos se me hacen super cortos. 😉

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  16. La traducción impecable!!!! Gracias, necesito continuar leyendo, los capítulos se me hacen super cortos. 😉

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  17. Hola me encanta vuestro blog, porque se nota que lo hacéis con mucha ilusión, pero no he encuentro que estéis traduciendo también, el anterior " NIGHTSHIFT" historia corta que salió en octubre pasado, porfa si lo teneis ¿ me lo podrias enviar?? A
    mat73_4@hotmail.com GRACIAS Y SOIS FANTASTICAS

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  18. Amo cuando aparece Kaleb en escena!! muchas gracias chicas... Este libro esta lleno de intriga y de acción, realmente Nalini ha vuelto a escribir una gran historia.. una vez más gracias por todo el esfuerzo..

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  19. Fina. hola muchisimas gracias por su trabajo, besos.
    Mil gracias Maria, Tanis Celis, Rocio, Carolina por tan exclente trabajo, mil besos

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  20. Hola muchas gracias por su trabajo en verdad, es grandioso encontrar os capítulos para leerlos ¡¡muchas gracias!!

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