Aquí os dejo el siguiente capítulo, no sé si lo estoy colgado bien (esto no es lo mío) pero aquí está.
Espero que os guste

Fragmentos de Esperanza
Capítulo 2
Capítulo 2
Ella gimió, pero Aden sabía que sólo lo hacía para dar un mayor realismo. Eso no significaba que la patada no le hubiera hecho daño. Sólo quería decir que Zaira nunca permitiría que nadie pudiera oír su dolor a menos que eso jugara a su favor.
Aden memorizó la localización de la patada, y tomó nota mental para revisar si Zaira tenía otras lesiones después de que ambos estuvieran libres y el hombre que la había pateado estuviera muerto. Eso último era una certeza.
–Todas mis Flechas significan algo para mí.
Su captor seguía de pie al lado de Zaira.
–Pero a ésta vas a verla cada semana.
Zaira necesitaba la supervisión, no porque ella no fuese una buena Flecha, sino debido a su estructura psicológica. Ella era independiente, fuerte y tenía una conciencia, pero también había sido dañada de tal modo que ella podría tomar ciertas decisiones que no podrían ser deshechas. Así que Adén se aseguraba de estar disponible para que ella lo usase como caja de resonancia.
Eso era lo que se había dicho, lo que siempre se decía a sí mismo.
–¿Tienes la intención de torturarla para romperme? – preguntó Adén, con el ojo puesto en el guardia del exterior. Este se había acercado a la puerta. Bien adiestrado, como el otro, se cuidaba de no apartar su atención de Adén. No lo suficientemente bien adiestrado, sin embargo, porque Adén no era la única amenaza en la habitación.
–Sí– respondió el guardia–. Dime, ¿las Flechas están entrenadas para no romperse bajo la tortura sexual?
Aden sintió sus músculos contraerse. Los relajó con un esfuerzo consciente de voluntad y vio al guardia al lado de a la puerta mientras fingía que ni siquiera lo había visto.
–El dolor es dolor– dijo–. Hemos tenido más partes del cuerpo rotas, quemadas, aplastadas, y lastimadas durante nuestra infancia de lo que puedas imaginar. Durante el entrenamiento anti-interrogatorio, una vez me quitaron retiraron las uñas una a una antes quitarme un ojo con un atizador caliente.
Los médicos le habían curado el ojo, y las otras lesiones, pero lo habían dejado con un dolor brutal y medio ciego durante días, la siguiente ronda de la formación se basaba en exponer las debilidades psicológicas. Aden no se había roto. Él tenía diez años en ese momento.
El guardia pateó a Zaira nuevo.
–Se podría pensar que son la misma cosa, pero ya veremos. En primer lugar voy a hacerte ver como es torturada sexualmente por mis compañeros humanos, después les pediré que hagan lo mismo contigo. Al final, nos lo darás todo.
Aden necesitaba conocer el motivo de este cautiverio, pero él ya había tomado la decisión de que estos dos hombres tenían que morir. Era la forma más eficiente de garantizar la fuga.
–¿Sólo dos guardias para dos Flechas? Un error.
–No hay ningún lugar al que podáis ir y tenemos las armas. Además vuestras mentes están encadenadas por los implantes que hemos colocado-. Un cruel golpe telepático hizo que la cabeza de Adén resonase.
También le proporcionó un indicador preciso de la capacidad psíquica del hombre.
–Baja y dura– dijo en árabe, la lengua Zaira había hablado con los padres a los que finalmente había matado a golpes con un tubo de metal oxidado –. Él no es lo suficientemente fuerte como para matar con su mente.
Aunque su respiración era poco profunda, ella se movió como un relámpago, hizo un movimiento de tijera con sus piernas y dejó fuera de juego al hombre estúpido, tan estúpido como para permanecer de pie tan cerca de ella. Mientras este se estrellaba contra el suelo con fuerza suficiente para romperse el hueso de craqueo, Aden se movió, cogió la silla y la tiró al segundo guardia, que había entrado disparando. La silla golpeó al otro hombre en el pecho con fuerza suficiente para hacerle retroceder y casi hacerle tirar su arma.
–Aden.
Cogió la pistola que Zaira empujó por el suelo. Ella tenía aferrado al guardia desde atrás con sus piernas y lo estaba asfixiando hasta la muerte. Aden se irguió y disparó, en un único movimiento. La bala impactó mortalmente en la frente del segundo guardia.
–Cris estaría orgullosa– dijo Zaira y contuvo el aliento por el dolor.
Aden disparó al guardia que estaba en el suelo, adivinando el hombre había atacado Zaira en el plano psíquico. Lo que no supo hasta que la cogió, la puso en pie y descubrió la humedad en su costado, así como un olor ferroso más intenso, fue que el hombre también había clavado la mano en su herida, aumentándola.
–Estoy bien– dijo ella, aunque sus temblores indicaban lo contrario.
Sabiendo que no tenían mucho tiempo, la dejó por un segundo, ella se tambaleó, pero permaneció en pie. Aden arrancó los pasamontañas a los dos hombres. No reconoció a ninguno, pero él ahora tenía sus caras.
–Es humano– dijo con Zaira voz áspera, y la mirada fija en el segundo guardia–. Tiene que serlo, dada la falta de un componente psíquico en su ataque y el hecho de que el otro guardia se jactase sobre sus compañeros humanos.
–De acuerdo–. Aden le quitó la chaqueta de camuflaje salpicada de sangre al segundo guardia y se la puso, después cogió los cuchillos y las armas de fuego del hombre las puso en su cinturón y en el Zaira. Su única ventaja era que ninguno de los otros guardias hubiera oído la pelea, todas las armas habían estado silenciadas y tanto él como Zaira habían mantenido sus voces bajas todo el tiempo.
Zaira lo empujó cuando iba a rodearle la cintura con un brazo para estabilizarla mientras caminaba.
–No. Sólo vamos a lograrlo si tienes los dos brazos libres. Estaré detrás de ti.
Sabía que eso no era lo que ella planeaba hacer, pero le permitió creer que lo había engañado.
–Vamos.
Al llegar a la puerta, comprobó si había alguna señal de la alimentación de un sistema de vigilancia, no encontró nada. Baja tecnología, pero la baja tecnología podría ser una defensa para que no los descubriesen: si no hay nada enganchado a una red, entonces nadie podría hackearlo.
No le gustaba salir al pasillo sin saber lo que le esperaba a la vuelta de la esquina, pero no había otra opción. Él y Zaira eran silenciosos, cada uno de sus movimientos cautelosos, pero un guardia los vio cuando miraba alrededor en la esquina. Aden disparó para silenciar su grito de alarma. Cayó sin hacer ruido, pero tenía la mano en el gatillo mientras moría y el arma escupió balas que impactaron en una pequeña rejilla de acero que cubría una salida de aire.
El ruido se resonó fuertemente en el plascrete.
Aden oyó el golpe de una puerta abriéndose apenas un segundo después y más pasos acercándose a ellos. Se aseguró que Zaira permanecía con él y se acercó al guardia muerto y, agarrando el cuerpo, lo usó como un escudo contra las balas y disparos láser que salpicaban la zona. Un viento helado recorría el pasillo a medida que más guardias llegaban desde lo que debía ser la parte exterior de este edificio.
La puerta se cerró de golpe unos segundos después.
Zaira no trató de rodearlo; ella sabía tan bien como él que la necesitaba con vida. Sin malgastar munición, Aden disparó un tiro cada vez eliminando a dos de los guardias antes de que ellos decidieran actuar con inteligencia y comenzar a intentar apuntar también, pero Zaira abrió fuego lo que significaba que los hombres no podían asomar la cabeza en pasillo lateral donde se habían refugiado.
El ataque psíquico que acompañó al fuego de las armas fue descuidado y no tan potente como debería haber sido dado el número de hombres que había visto. A pesar de lo inexplicable de la alianza, esto indicaba de nuevo que algunos de estos guardias tenían que ser humanos.
–La puerta– le dijo a Zaira, señalando su ruta de escape.
Se encontraba casi en línea recta desde su posición actual.
Continuaron moviéndose hacia esa puerta bajo una lluvia de disparos, utilizando como escudo el cuerpo del guardia muerto que absorbía los impactos, Aden esperó hasta estar casi la intersección del pasillo para empujar el cadáver a los antiguos compañeros del muerto. Ellos no esperaban eso, habían subestimado la fuerza de Adén, como la gente hacía con frecuencia, y quedaron momentáneamente aturdidos.
Eso era todo lo que él necesitaba.
Corrió.
Tal como esperaba, Zaira se quedó atrás, sin dejar de disparar para él que pudiera escapar. Cuando cerró la puerta, se encontró en una sombría oscuridad, un cielo sin estrellas y cargado de nubes que amenazaban con romper a llover en cualquier momento. Cayó un rayo a lo lejos, pero fue una efímera fuente de luz.
No había ruido de vehículos.
Ni edificios altos.
Ni señales de una carretera.
Nada más que árboles en todas direcciones. . . y disparos tras él.
* * *
Zaira vio a Adén cerrar la puerta y tuvo una sensación de satisfacción que no era estrictamente Silencio. Él era importante. Adén, él era el futuro de cada Flecha en el escuadrón y de los que vendrían después. Ella era una comandante de alto rango, experimentada y útil, pero también era desechable en estas circunstancias. En comparación con la de Aden, su vida tenía poco valor, su valía venía dada sólo por su capacidad para protegerlo.
Ella lo había hecho. Había servido a su propósito.
Con el costado ardiendo y la cabeza palpitando continuó disparando incluso mientras se deslizaba hasta el suelo, pero finalmente las balas se acabaron. Dejó caer las armas para mostrar sus captores que no tenía nada y no era una amenaza. Si se acercaban lo suficiente, ella podría abatir al menos a uno con un cuchillo.
Lamentablemente, los guardias parecían haber aprendido la lección. A pesar de que salieron de su esquina, continuaron apuntándola con sus armas y manteniendo la distancia.
– Id tras el hombre– ordenó un guardia con barba a otros dos–. No va a llegar muy lejos en este terreno. Lo necesitamos vivo.
Dos de los hombres vestidos con equipo de camuflaje echaron a correr, dejando a otros dos en la habitación.
–Si me necesitas con vida– señaló Zaira –, debes conseguir un médico.
La muerte no le preocupaba, nunca la había preocupado. Pero a ella hubiera gustado haber visto el futuro al que Adén conduciría al escuadrón. Ella era una asesina que nunca había sentido ni una pizca de remordimiento por su crimen. Ella nunca podría sacudirse el escudo del Silencio sin llegar a convertirse en esa asesina despiadada de nuevo, pero había pensado que tal vez podría tomar parte entre las sombras de la periferia.
La boda de Vasic e Ivy Jane le había hecho ver que había esperanza para muchos de sus compañeros de escuadrón, esperanza de una vida más allá de la reglamentada existencia de un Flecha. Aquellos como Zaira podían aguantar como centinelas frente a la oscuridad para que otros pudieran tener la libertad de aferrarse a la vida. No era un sacrificio, no cuando el resultado final era que parte de esa vida se derramase sobre Zaira y sus hermanos.
Había sido invitada a la casa de Vasic e Ivy más de una vez desde la boda, le había lanzado un palo a su inquisitivo perro e incluso había ayudado a Ivy reparar un enrejado que esta utilizaba para que trepase algún tipo de baya. Cosas normales que habían logrado, durante un breve período de de tiempo, que Zaira siéntese normal, también.
Y Adén. . . a ella hubiera gustado ver como él lo hacía.
–Consigue el botiquín– dijo el guardia barbudo sin apartar los ojos de ella. –Y llama para dar una actualización, informa al equipo en el helicóptero que tenemos la situa…
Una mancha roja brotó en su frente y su cuerpo golpeó el suelo una fracción de segundo antes que el del otro guardia.
Zaira levantó la vista para ver a Adén en el umbral.
–Has vuelto– Nunca nadie había vuelto por ella sin una razón lógica. Nadie excepto Adén. Porque esta no era la primera vez que lo había hecho–. Tonto.
–No desde mi punto de vista– respondió él, mientras cruzaba la sala para comprobar su herida –. Necesitas atención médica.
–Dijeron que hay un botiquín aquí. – Cogió el arma que Aden le puso en la mano y trató de permanecer consciente mientras él desaparecía. Regresó, con una pequeña caja de metal, cuatro minutos después.
–Esta instalación es compacta. He comprobado toda la zona– le dijo antes de abrir el botiquín y catalogar rápidamente los artículos que contenía. –. El sistema de comunicaciones está protegido por un código de voz.
Lo que significaba que estaba fuera de su alcance; las contraseñas con código de voz podían forzarse, pero se necesitaba tiempo y un conjunto muy específico de habilidades tecnológicas.
–Creo que hay un equipo de apoyo en camino en un helicóptero.
Aden hizo un breve gesto de asentimiento con la cabeza, pero no detuvo lo que estaba haciendo.
–El botiquín no es lo suficientemente completo como para poder ocuparme totalmente una de la herida de bala, pero debería ser capaz de detener la mayor parte de la hemorragia, al menos– Sacó un escáner de mano, trató de encenderlo –. Muerto. Dañado por el agua– Lo tiró a un lado y cogió un láser desechable.
Mordió una correa de cuero que Adén obtuvo de uno de los guardias muertos y trató de contener el dolor como les enseñaban a todos Psy, pero su mente no cooperó. Aden levantó la mirada y la vio estremecerse.
–¿Lo que sea que está en nuestras cabezas está interfiriendo?
Ella asintió, pero su mirada le dijo que continuase.
Él lo hizo pero contrajo brutalmente la mandíbula. ¿Por qué Aden insistía en creer que seguía estando en el Silencio? Él se preocupaba. Siempre se había preocupado. Ese era el mayor secreto a voces en el escuadrón. Y por eso que todos habían luchado con tanta furia por él y con él. Porque Aden regresaba por su gente. Había vuelto por ella.
Nadie lloraría o cuidaría de un Flecha, pero Aden haría. Aden lo hizo.
Ella sabía que Marjorie Kai, la mujer de quien Adén había heredado la parte coreana de su herencia, consideraría su capacidad para cuidar un defecto en su contra. Marjorie era una Flecha ya mayor, que había ayudado a poner en marcha la rebelión y que había entregado a su hijo a la misma cuando este era sólo un niño.
Su padre navajo-japonés, también, diría lo mismo: La fuerza es control. El control es poder.
Zaira había oído Naoshi Ayze decir eso mismo por lo menos un centenar de veces durante los últimos cinco o seis años. Marjorie y Naoshi se habían establecido en Venecia después de sus "muertes" en una explosión en el mar hace dos décadas. El compuesto no habría existido sin ellos. Pero mientras que el escuadrón tenía con ellos una gran deuda, Zaira se había dado cuenta de las dos Flechas ya no entendían al hijo que habían creado y preparado para ser un cabecilla de la rebelión.
Aden era más fuerte, mejor que ambos, y él había seguido su propio camino.
Desechando el láser cuando este se quemó, cogió otro del botiquín, y siguió trabajado en ella. Le dolía, pero era por la quemadura del láser, el profundo dolor de un disparo en las tripas se había calmado ligeramente.
–Creo que he cauterizado las hemorragias más graves– le dijo Aden y volvió a vendar tanto la herida de entrada como la de salida usando los paquetes de gasas estériles antes de hacer que ella bebiese dos botellas pequeñas de un compuesto con alta concentración de nutrientes del botiquín. Tan pronto como ella lo hizo, le dio una barrita energética–. Va a aumentar sus niveles de energía y evitará que pierdas el conocimiento.
Ella tragó trabajosamente la insípida barra mientras Adren fue a buscar sus botas.
–Las tengo –dijo un par de minutos después –, los calcetines estaban en el suelo pero están secos.
También había encontrado una mochila de camuflaje de lona verde y, después de ponerse los calcetines y las botas, comenzó a llenarla con toda la comida que pudo encontrar, los suministros médicos restantes, y el equipo técnico que podía cargar.
–Estamos en un terreno montañoso y boscoso con poca visibilidad debido a la espesa nubosidad y al hecho de que es noche cerrada– le dijo–. Una tormenta estallará pronto. Desnuda a los guardias y vístete con tantas capas adicionales de ropa como puedas para mantenerte caliente; deja mi chaqueta y encuentra una impermeable.
Poniéndose en movimiento, a pesar de ir lenta en comparación a su velocidad normal, Zaira fue hasta guardia que tenía una bala en el cráneo y había caído hacia adelante, dejando su ropa básicamente sin sangre.
–Aquí– Adén le lanzó un jersey verde oliva de un pequeño baúl de metal que había arrastrado desde detrás de la esquina del pasillo–. Parecen sus suministros de repuesto– Desechando la fina chaqueta que llevaba, él se puso un jersey idéntico sobre la piel desnuda, aunque le quedaba holgado y suelto como el de ella, marcaba sus anchos hombros–. Está vacío aparte de unas cuantas barritas energéticas.
Se desabrochó y quitó la chaqueta de cuero y se la puso de nuevo sobre el jersey de lana. Ella podía vestirse fácilmente una gruesa chaqueta impermeable sobre ella.
–¿Tienen sacos de dormir?
–No. Encontré jergones en una pequeña habitación por ese pasillo –Adén hizo una pausa –. Creo que vi una chaqueta que tal vez podría no quedarte enorme.
Zaira se dirigió a la habitación mientras Adén metía en la mochila los últimos suministros y la munición extra. La gruesa chaqueta con capucha que encontró colgando de un gancho en la pared debía de haber pertenecido a guardia bajo y menudo que había salido tras Adén. Aún así era grande para ella, pero no tanto como para ser inmanejable. Al ver otra gruesa chaqueta impermeable arrugada en la esquina, ella la recogió y la sacudió, luego escudriñó la habitación hasta que encontró un par de guantes.
Aden estaba acabando de embalar los suministros cuando ella volvió. Le hizo un gesto con la cabeza para darle las gracias por la chaqueta y los guantes, cerró los broches de la mochila y se puso la chaqueta. Los sentidos de Zaira le picaban.
-Vamos. Oigo un helicóptero. – dijo ella quince segundos después, mientras él se subía la cremallera.
Aden no discutió, ambos eran conscientes de que su audición era más aguda que suya, una simple peculiaridad genética que a menudo le proporcionaba una ligera ventaja en las operaciones sigilosas. El padre de Zaira había atribuido a un lejano ancestro cambiante ese rasgo genético familiar. Ella no sabía si eso era cierto o no, pero apreciaba la utilidad del mismo.
Cargando la mochila, Aden lideró la salida. Los cuerpos de los guardias que habían enviado a buscarlo yacían fuera en el suelo, sus ojos fijos en el sombrío cielo de la noche y su piel perdiendo color. Ignorándolos, Zaira y Adén fueron directamente hasta la protección que ofrecían los abetos verde oscuro que se extendían en todas direcciones alrededor de ellos, también había abedules con hojas verdes más claras repartidos entre ellos. En este momento, la inteligencia no era tan importante como la supervivencia.
Hola chicas dejo aquí este breve adelanto de Fragmentos de esperanza, es posterior al capítulo dos que colgué ayer pero no sé como colgarlo con esas pestañas tan chulas que les pone Tanis. Así que ahí os lo dejo.
-Voy a desafiar tu liderazgo en el instante en que salgamos
de aquí- amenazó ella, luego saltó sobre su espalda, le rodeó su cintura con
las piernas y subió los brazos para sujetarse
a sus hombros.
Zaira sabía que no era muy pesada, probablemente pesaba aproximadamente
la mitad que Aden, pero ella también llevaba la mochila y él estaba caminando en
la oscuridad a través de un río y sobre piedras que no estaban precisamente
destinadas para ser utilizadas como pasos. Se concentró únicamente en
mantenerse lo más relajada posible, a fin de no tirarlo. Respiró el frío aire y pensó en todas las formas en
que podría torturar a los que los habían los capturado a ella y Aden.
Los guardias sólo habían sido la fuerza bruta. Alguien más
estaba detrás de esto.
Aden pisó la primera piedra y flexionó sus músculos contra
ella mientras mantenía su precario equilibrio. Un segundo paso. Un tercero.
El agua formaba espuma contra las rocas y la corriente del
río atronaba a su alrededor.
El cuerpo de Aden se hundió en el agua y ella se aferró a él
pesar de su formación le decía que lo soltase y así el tendría una mejor oportunidad de sobrevivir. Ella
conocía a Aden. Él hubiera vuelto a por ella. Tendría que sumergirse en las aguas
peligrosas en una decisión estúpida, irracional y contraria al Silencio pero él
regresaría a por ella. Así que ella se quedaría con él el mayor tiempo posible,
hasta que no hubiera otra opción e incluso él tuviera que estar de acuerdo con
ella.
Sólo que ella no estaba segura de que él llegase a hacerlo
alguna vez.
Realmente era un muy mal líder en ese aspecto y por ello sus
Flechas le habían dado su lealtad inquebrantable. Todos ellos habían sido
rechazados por mundo, por sus familias. Nadie más habría vuelto a por ellos y
nunca lo harían. Silencio o no, lo que importaban era lo que Aden haría. Tal
vez eso exponía un defecto en el corazón del Protocolo o quizás era simplemente
una señal de que incluso las Flechas tenía alma.
Habían recorrido la mitad del trayecto a través del río y
ella podía los oír gritos que indicaban que sus perseguidores se dirigían a la cima,
mientras ella y Aden se había deslizado hacia abajo.
-Calculo que nos verán en dos minutos.
Aden no respondió, pero ella sabía que la había oído.
Cuatro piedras más, la otra orilla empezaba a aparecer más
cerca, pero entonces, el pie de Aden resbaló. Zaira lo hubiera soltado y
probado suerte en el agua pero una mano se cerró alrededor de su tobillo. Una
declaración silenciosa de que si lo lograban, lo harían juntos. Irracional,
pensó de nuevo, ya que ambos casi cayeron antes de que él lograse enderezase.
Dos piedras más.
Los sonidos se oían más cerca ahora, y ella pudo ver destellos
intermitentes de luz en la cima cuando miró por encima del hombro.
Aden resbaló y se hundió hasta las rodillas...
Fina. Hola mil gracias por el capitulo, esta super bueno, mil besos
ResponderEliminarMaria, impresionante, la traducción perfecta! !! Gracias por hacernos este regalo. 😚
ResponderEliminarMaria, impresionante, la traducción perfecta! !! Gracias por hacernos este regalo. 😚
ResponderEliminarFina. Hola que todos pasen un maravilloso fin de semana, besos
ResponderEliminarOMG!! Gracias, mil gracias!! he leído las review de este libro y todas coinciden en que es muy bueno... no esperaba menos de Nalini ya que en cada libro nos enamora, sorprende y entretiene.. gracias mil María..
ResponderEliminarExcelente María. Muchas gracias por el adelanto. Besos
ResponderEliminarChicas soy Tamy ayude con a traduc de HOO, avisenme si necesitan ayuda bss!
ResponderEliminarGracias María, estos adelantos son maravillosos, sin duda se viene buenísimo esta historia..que emoción !!! Cariños
ResponderEliminarGracias a por la traducción está estupenda. Bicos.
ResponderEliminarChicas, cuando lo tengan en ingles si pueden no me lo mandan?? ekterina@hotmail.com besos y gs!
ResponderEliminarFina. hola mil gracias por el capitulo esta super bueno, besos.
ResponderEliminarhola que todos pasen un maravilloso fin de semana, besos
Hola! Sabéis dónde podría descargar el libro de Aden, estoy ansiosa por leerlo. Por cierto, gracias por estos pequeños adelantos. 😊
ResponderEliminarGracias!!!!!!!!!
ResponderEliminarFina. Hola que todos pasen una feliz semana, besos
ResponderEliminarMuchas gracias!!! estoy muy ansiosa por seguir leyendo.... para todas feliz lunes.....abrazos
ResponderEliminarUstedes son lo máximo!! muchas gracias por todo el trabajo y el esfuerzo....
ResponderEliminarEstoy muy contenta de que sigáis con la traducción.
ResponderEliminarVoy a ponerme al día enseguida.
Muchas gracias, besitos.