Capítulo 2
Su fachada de calma se hizo añicos como el
cristal desde el instante en que ella cerró la puerta, Sienna pateó la pared
del fondo del cuarto al que había sido asignada en el área del foso destinado a
los soldados sin pareja. Ella rara vez utilizaba esta sala, y prefería vivir
con su hermano, Toby; su tío Walker, y su primo, Marlee. Pero ahora estaba
atrapada en este pequeño espacio, sin nada que hacer hasta la próxima semana.
“Sienna,
te he dado un tiempo desde que entraste en la manada, pero eso termina hoy”.
Ella se estremeció al oír el eco del
recuerdo. No había nada más que una fuerte ira en esos ojos de un azul tan
pálido, que parecían los de un perro husky en la forma humana. En combinación
con esa melena de oro y plata y, sobre todo, con la personalidad de un alfa,
Hawke era un hombre que llamaba la atención de las mujeres sin esfuerzo.
Su mano se cerró en un puño.
Porque hoy, no había visto a una mujer
delante de él, sino a un miembro confiable de la manada, el que pondría en
peligro a SnowDancer con sus acciones. Su castigo no era nada comparado con su
auto recriminación. El nudo helado de vergüenza en sus entrañas era un
escalofríante recordatorio de lo mal que había estado. Tanto trabajo y
esfuerzo, para cuando llegó el momento, permitió que su temperamento hiciera
caso omiso a su mente racional.
"Maldita sea, Sienna". Se pasó las manos por el pelo, e hizo una
mueca al notar el barro seco que caía como copos por su rostro, y comenzó a
desnudarse. Le tomó menos de un minuto desnudar su piel. Entró en la pequeña ducha, muy agradecida a la
manada de los lobos, que pensaron que todos necesitaban una en sus
instalaciones privadas, se lavó la tierra, el césped, y la sangre de su cuerpo
antes de empezar a desenredar la larga melena llena de barro.
Se tomó un largo tiempo.
A pesar de todo, ella continuaba frustrada,
por su incapacidad para dejar de lado algo que la desgarraba pieza por pieza
dolorosamente, rugía como un tigre enjaulado dentro de ella. Si los cambiantse tenian
una bestia dentro de ellos, entonces, ella tambien, y era mucho más feroz,
mucho más fría en su capacidad para destruir. En este momento, la bestia se centró hacia el interior,
rastrillandola con garras ardientes. Redujo la temperatura del agua, se lavó el
pelo con champú dos veces, y luego corrió el acondicionador a través de ella,
llevándolo hacia adelante por encima del hombro para asegurarse de que tenía en
los extremos. Fue sólo cuando estaba casi terminado que se dio cuenta.
Agarró un trozo de pelo mojado, lo acercó
a los ojos y lanzó un juramento. La resonancia de gran alcance de su capacidad
había neutralizado el tinte. Una vez más. Por tercera vez en un mes. Eso hablaba de la falta de control que tanto
le preocupaba. Había estado bien desde que comenzó a gastar una gran cantidad
de tiempo en el territorio DarkRiver, sus habilidades psíquicas eran tan estables
que el temor que tenía desde su decerción se había quemado en una tormenta de
confianza.
Luego se había visto "No"
Ajustando el agua, ella salió y cogió una
toalla grande y esponjosa que Brenna le había dado como parte de un regalo de
cumpleaños. Era espesa y exuberante en contra de su carne, un placer para los
sentidos que no podía dejar de abrazarlo. . . al igual que ella no había podído
resistir el impulso que había dado lugar a su situación actual.
Apretó tanto la mandíbula que disparó un
rayo de dolor a lo largo del hueso. Pero el impacto sensorial le ayudó a
quitarse de encima el deseo visceral que nunca la dejaba, y ella se concentró
en frotarse para secarse.
El espejo del baño, cuando ella lo miró,
le mostró a una mujer de mediana estatura con el pelo de un color rojo oscuro,
profundo, que parecía negro cuando estaba mojado.
"Al igual que el corazón del
rubí", le había
dicho Sascha la última vez que había las suaves manos empáticas en el cuero
cabelludo de Siena. "Es una vergüenza que tengamos que ocultarlo”.
Por desgracia, no tenía otra opción. Su
pelo era muy distintivo. Por otra parte, pensó Sienna mirando la refinada cara
en que se había conertido, en una forma muy femenina, todo rastro de suavidad
infantil se había desvanecido mientra la habían estao buscando, tal vez ahora
era segura.
Su cabello se había oscurecidoen los años
posteriores a su deserción de la PsyNet. Aparte de los cambios en su rostro, su
cuerpo tenía notablemente más curvas y era más musculoso. Ella llevaba los
músculos de forma fluida, no grandes en los brazos, nadie la reconceria de
cuando había estado en la Net. Especialmente teniendo en cuenta las lentes de
contacto color café que siempre llevaba fuera del territorio SnowDancer.
No las había usado en la actualidad. Los
ojos morados que le devolvieron la mirada eran los de un cardinal, un marcador
genético que la distinguía del resto del mundo de un manera que no se podía
explicar, ni siquiera a otro cardinal. Tal vez la única persona que había conocido
y que podría entender la violencia de lo que bullía dentro de ella habría sido su
madre, una telépata cardinal con sus propios demonios. El hermano de Sienna,
Toby, era un cardinal también. Tres en una misma familia. . . era extraordinario.
Pero no tan extraordinario como que un cardinal
X sobreviviera hasta la edad adulta.
Un golpe duro.
Ella saltó ante el sonido, rápidamente se
puso la ropa interior, una camiseta limpia, y el pantalón negro suave que le
gustaba usar en casa.
"¡Ya voy!" Dijo en voz alta cuando los golpes
empezaron de nuevo. En la puerta había una nota que indicaba que ella estaba
confinada al cuarto, asi que sólo podía ser uno de los altos cargos de la manada.
Escondió el cabello húmedo detrás de las
orejas, abrió la puerta para encontrarse cara a cara con un hombre que era, sin
duda letal. "Judd". Le sorprendió que él hubiera ido a ella
caminando, en vez de rastrearla.
Luego él habló. "¿puedes manejar esto de
estar encerrada?”
El borde de la puerta se calvaba en la
palma de su mano, un bocado duro, frío. "Él te pidió que te asegurases de ello
¿No?”
Judd Lauren podía ser el hermano de su
madre, pero también había sido un flecha, uno de los asesinos más mortales del
Consejo Psy. Él era el mejor a la hora de mantener una mascara, y ahora su
rostro no le dijo nada.
"Responde a la pregunta." Su tono le dejó claro que no se lo estaba
pidiendo como su tío, sino como teniente SnowDancer.
Ella se cuadró. "Estoy bien."
Sus emociones estaban causando que sus escudos temblaran mientras sus
pensamientos rebotaban en un centenar de direcciones diferentes, pero se
mantenían. Eso era lo que importaba, ya que sin sus escudos, sería una amenaza mucho más destructiva que
cualquier arma hecha por el hombre.
Los ojos de Judd no dejaron de mirarla, y
ella sabía que él había hecho su propia evaluación de su estado, incluso antes
de que él asintiera con la cabeza. "¿Sabes qué hacer en el instante en
que haya un problema? "
"Sí." Ella iria a él, él la teletransportaria y
la incapacitaría. Si el shok del dolor no descendia su enfoque psíquico, tendría que goleparla en la
cabeza. Parecía bárbaro y ella sabía que algo en él se iba a romper por
hacerlo, pero alguien tenía que actuar, un respaldo, por si ella ya no podía
detenerse a sí misma. Debido a que la realidad era, que ella era un cardinal
con una habilidad marcial. Había una alta probabilidad de que sus escudos se bloquearan
mientras siguiera viva.
Ni siquiera las flechas serian capaces de
pararla en el plano psíquico.
Una agresión física era la única vía acertada.
La certeza de que Judd lo haría en caso necesario era la única cosa que le
permitia vivir sin estar constantemente temiendo por la seguridad de todos a su
alrededor. Aunque a pesar de su situación actual, había logrado una casi
perfecta disciplina psíquica en los meses anteriores, algo que nadie, ni
siquiera ella, esperaba de un X fuera del silencio.
El recuerdo de ello la fortaleció. "Voy
a usar el tiempo a solas para aumentar y perfeccionar los controles que Sascha
me ayudó a desarrollar".
Judd no era un X, pero tenía una telequinesia
peligrosamente fuerte, y entendía el profundo temor que la llevaba a mantener
la feroz fuerza de sus habilidades atrapadas en una jaula de acero en su mente.
Tambien era la razón por la que la mataria
si llegaba el momento.
"Bien". Inclinándose hacia delante, él le tomó la
mejilla, el gesto ya no era tan sorprendente como podría haberlo sido una vez,
antes de que Judd se emparejara con un lobo que había sobrevivió a su propia
pesadilla. "Me pregunto cuando vas a empujar a Hawke más de la cuenta.” Acariciando
su pulgar sobre su mejilla, le rozó un beso en la frente. "Aprovecha un poco de este
tiempo para pensar, Sienna, averigua a dónde te diriges."
Sus emociones le crearon un nudo en el
pecho, cerró la puerta tras él y volvió al cuarto de baño para recoger el cepillo
de la plataforma del espejo.
"La compañera de Hawke está muerta", le dijo a la mujer de su reflejo, sus
dedos se apretaron rígidamente en la madera tallada del mango. “Él
enterró su corazón con ella.”
Incluso sabiendo esa dura realidad, en su
interior se negaba a extinguirlo y encerrarlo.
Al igual que el poder destructivo de una
X, amenazaba con consumirla hasta que sólo quedaran cenizas.
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Lara estaba a punto de salir de su guarida
cuando se encontró con Judd Lauren. "Aquí", dijo, sopesando el
equipo médico que estaba amarrando sobre su hombro.
"Gracias." Al darse cuenta de la dirección en que él
había venido, dijo, "He oído lo de Sienna y María, lo de que regresaron de su
vigilancia heridas, pero nadie me ha llamado. ¿Estan bien?”
El teniente Psy salió de la cueva a la luz
del sol abrasador y al aire fresco de Sierra Nevada antes de responder ",
rasguños y moretones, nada importante. "
Ella levantó la cara a la dolorosa
claridad del cielo azul cromado. "En día como éste, me alegro de ser SnowDancer." De ser
un lobo.
"Brenna y yo fuimos a correr por la
mañana temprano, cuando la niebla se estaba levantando del suelo". El
tono de Judd se suavizó en una forma que ella sabía que no estaba al tanto de cuando
habló de su compañero. "Me encanta esa hora del día."
Cuando todo era fresco, todo el mundo un secreto callado.
"¿En qué dirección te fuiste?"
"Al otro lado del lago", respondió él, ya que siguió su camino. "Así
que, ¿quien está lesionado?"
Ella puso los ojos en blanco. "Dos
de los jóvenes que estaban haciendo Dios sabe qué, y ahora tengo un brazo roto
y tres costillas para sanar".
"Normalmente, no es necesario
esto." Tocó el
equipo médico.
"Los jóvenes", murmuró Lara, "de vez en cuando tienen que
aprender una lección sobre el hecho de que tal vez deberían tener más cuidado
de no romperse sus miembros. Voy a hacer alguna prueba para asegurarme de que
todo está como debe ser, entonces inmovilizaré el brazo, y pondré unas correas
en las costillas."
Tardarian mas tiempor en curarse que si
utilizara su don para reparar completamente las lesiones, pero no le haría
ningún daño a los chicos.
"El
beneficio es hacer que mis conocimientos médicos no se oxiden, además de que me
permite mantener mi capacidad de recuperación en reserva en caso de que
tengamos una repentina lesion crítica. "
Aunque Hawke podría compartir su fuerza
con ella a través de su sanador, por el vínculo alfa, su propio cuerpo solo
podía manejar un poco antes de colapsarse.
"Aquí". Judd empujó una rama para que ella pudiera
pasar por debajo. Razón por la cual se encontraba de frente cuando entraron en
el claro, donde uno de los niños heridos estaba apoyado contra un árbol,
sujetando su brazo. El otro estaba sentado con las piernas cruzadas,
sosteniendo sus costillas. Brace era alto y desgarbado, a pesar de que Joshua
había ganado un poco de músculo en el último par de meses. En este momento, sin
embargo, ambos parecían unos niños avergonzados de seis años.
La razón, adivinó Lara de que sus corazónes
latíeran con fuerza contra las costillas, era el hombre que estaba allí de pie
con los brazos cruzados, mirando a los dos malhechores.
"Walker". Mientras Judd y ella se acercaban había
olido el agua oscura y la nieve espolvoreada por el abeto, pero había supuesto que se debía a que él
estaba a menudo en esta área con los más jóvenes, él estaba al cargo de los
chicos entre diez y trece años.
Una
edad difícil para los lobos, pero Walker los manejaba sin casi levantar la voz.
Ella podía entender por qué, tranquilo e
intenso, Walker Lauren tenia una presencia similar a la de cualquier lobo
dominante. "No esperaba verte aquí." Su voz salió un poco ronca
a sus propios oídos, pero nadie pareció darse cuenta.
Los ojos color verde de Walker la
acariciaron un largo y tenso segundo. "Pasaba por aquí cuando vi a estos
dos." Desvió la mirada por encima del hombro. "Yo iba de vuelta. "
"Tenemos que hablar, trae a los niños
para la cena".
Judd desapareció en el bosque tan rápido que Lara no alcanzó siquiera a darse
la vuelta a tiempo.
"Lara, me duele." Fue una voz casi de disculpa.
Tomando distancia de la asfiziante red de
miseria, ira y dolor que se envolvía a su alrededor, se puso de rodillas. “Vamos
a ver, cariño.” Dijo mirando
primero a Brace, luego a Joshua. "No te muevas un segundo."
Uso la inyección, poniéndole a cada uno un analgésico.
Ella era claramente consciente de Walker atrincherado
a su lado, su gran cuerpo, el olor de él era frío y reservado como el hombre
mismo. A medida que trabajaba, le hablaba a Joshua y Brace, sobre lo que habían
hecho para meterse en ese problema, los lobos de los chicos se relajaron.
Lara solo deseaba que su propio lobo no
fuera tan hipersensible a su presencia, la piel de su lobo se frotaba contra su
propia piel, pero sensibilidad a un lado, su lobo se mantenía a una distancia
cautelosa.
Ambas partes de ella habían aprendido una
lección sobre Walker Lauren.
"Listo", dijo después de un rato, los niños ya
estaban revisados y Brace escayolado por una mezcla tranparente. "Cualquier dolor o molestia, me lo
dicen de inmediato, ¿entendido?"
"Gracias, Lara." Una sonrisa brillante de Joshua seguida
por un beso de cada adolescente, uno en cada mejilla, antes de que se levantaran
y salieran corriendo, como si no hubieran estado luchando contra las lágrimas
no mucho antes.
Sacudiendo la cabeza mientras su lobo hacia
lo mismo por una cariñosa diversión, Lara empacó sus cosas y vio a Walker
recoger la bolsa, sin esfuerzo. Le tomó varios intentos conseguir que algo
saliera de su garganta seca, pero estaba decidida a no permitir que él le
perturbara. “Gracias.”
Un guiño en silencio.
Mientras caminaban de regreso, la mente de
Lara se rebeló contra su propia resolución, ahogándola en los pensamientos de
ese beso en la noche en que Riaz regresó a la guarida. Los miembros de alto
rango de la manada habían arrojado al teniente a una improvisada fiesta de
bienvenida. Las burbujas habían estado fluyendo, y Lara, que no suele beber,
había bebido demasiado champagne. Eso le había dado el valor no sólo para
discutir con el alto hombre Psy que le había fascinado desde la primera vez entró
en la guarida, si no que le arrastró a un rincón oscuro, se puso de puntillas,
y pegó su boca con la suya.
Él de le devolvió el beso, lenta y
profundamente y la mantuvo atrapada con su fuerte cuerpo, sus manos se curvaron
alrededor de sus costilla, y la tomó en la V de sus muslos. Los fuertes
musculos de su cuello estuvieron flexionados bajos sus dedos cuando él ladeó la
cabeza para profundizar el beso, sintió la aspereza de su pequeña mandibula sin
afeitar como una caricia.
Él era grande, se había sentido rodeadada
por él, abrumada por la más sensual de las formas, él bloqueaba el mundo con
sus hombros, manteniéndola segura con la pared.
Ella podría haber sonreído, pero nunca iba
a olvidar un solo instante de esa experiencia. La mujer y el lobo, cada parte
de ella había estado sorprendida por su éxito… los cinco segundos que duró.
Luego Walker había levantado la cabeza y
con un pequeño empujon la devolvió a la fiesta. Ella había pensado que estaba
actuando señor, dado que ella estaba un poco borracha, que seguramente todos
los dominanes hacían lo mismo cuando quería a una mujer, la volvían a buscar
cuando estuviera sobria.
El no la llamó la mañana siguiente, lo
cual no la dejó en el mejor de los estados de animo. Sin embargo, él la llamó
más tarde, esa misma tarde.
Habían ido a dar un paseo, ella tuvo el
corazón en la garganta todo el tiempo. Ella había pensado que era un comienzo.
Hasta que Walker la había dejado en el borde de un acantilado que caía a un
valle con una pendiente espectacular, su cabello rubio oscuro era empujado por
la brisa cuando dijo:
“Lo qué pasó anoche fue un error,
Lara." Su tono
había sido suave, y eso lo había hecho aún más terrible. "Me disculpo".
El hielo se arrastró a través de sus
venas, pero no quería cometer un error, ella le preguntó: "¿Porque yo había bebido demasiado
champán?"
La respuesta fue absoluta, el rechazo
claro como el cristal. “No”
Ella pensó que podría haber hecho algún
comentario sonriendo antes de disculparse y caminar de regreso a la guarida sola,
pero en lo único que podía pensar era en el negro que aplastaba sus emociones.
Dios, este hombre la había herido.
Sin embargo, si hubiera sido un simple
caso de atracción no correspondida, lo habría perdonado, como sabía muy bien, él
no podía controlar eso.
No, la había herido y ella se había enfado,
no podía haber estaod todo en su cabeza. Ella sabía cuando un hombre la quería,
y Walker le había querido. . . suficiente para besarla, al parecer, pero no para
seguirla. Si ese no fuera el caso, él era bastante grande y lo suficientemente
fuerte como para haber impedido el beso incluso antes de que ella tocara sus
labios.
Él no lo hizo.
Él la había acaraciado como si le
importara antes de romper su corazón.
Y eso, no podía, no quería perdonarlo.
"Lara".
Mirando hacia arriba a ese rostro dibujado
por brutas líneas masculinas, y empujó a los recuerdos de vuelta a donde
pertenecian: en el pasado.
"Lo siento", dijo con una sonrisa construidapor puro
orgullo. "Sé que el Kit pesa. Puedo llevarlo el resto del camino. "
Walker ignoró su intento de mantener una
conversación informal. "No hemos hablado durante varias
semanas."
Ella sabía que él se refería a las conversaciones
que habían tenido por las noches antes del beso.
Walker era un ave nocturna.
Lara a menudo se quedaba hasta tarde con los
pacientes. De alguna manera, había acabado tomando un café a las once casi
todas las noches con Walker mientras éste tenía un ojo telepático en sus hija y
su sobrina, cuando Sienna no era capaz de quedarse con ellos.
No habían hablado de nada de particular
importancia, pero las noches le había dado el valor de hacer algo que no era
fácil para un lobo que no era dominante.
Los sanadores nunca lo eran, aunque
tampoco eran sumisas. Normalmente el dominio de sus compañerps de manada
simplemente no afectaba a Lara, aunque su lob tenía la capacidad de someter a
todos ellos, jóvenes o viejos.
Sin embargo, las cosas no funcionan de la
misma con Walker.
Sin embargo, ella hizo el primer
movimiento, y ese beso la había llevado a su humillación.
Desde su rechazo, ella se aseguró de estar
ocupada o no estar en la enfermería todo
ese tiempo, la herida era demasiado reciente. Pero el tiempo pasó, las cosas
habían cambiado, no sólo era por sobrevivir, ella había estado evitando este encuentro. Eso
no quería decir que estuviera a punto de permitir que Walker volviera a su
vida, no cuando ella estaba dispuesta a seguir adelante.
"¿Lo has olvidado? Hablamos cuando estaba curando la herdia de la rodilla de Marlee,” dijo con una sonrisa que parecía natural.
“Ahora…”Ela
estiró la mano para coger el kit. “Si no te importa, prefiero caminar el resto
de la distancia sola. Me dará algún tiempo para pensar. "
Walker tenía los ojos inmóviles, de color
verde pálido fijos en ella. "¿Y si me importa?"
Una pesadez incómodez se reunieron en el
aire.
Ella no entendía por qué la estaba
empujando esto, pero lo que sí sabía era que ella no iba a abrir la tapa de la
caja.
Ni
hoy o ni cualquier otro día.
"Si tu estás bien para llevarlo de
vuelta", dijo, haciendo
que no lo había entendido a proposito", entonces, gracias."
Con eso y una algria jovial, se dirigió
hacia al bosque en dirección a la cascada.
No, pensó, ese era un atroz capitulo de su
vida ya cerrado.
Ahhh me encanta esta pareja también, Walker y Lara!!!
ResponderEliminarGracias por el cap chicas ^^
ResponderEliminarGracias por el capi :)
ResponderEliminarpobrecita sienna :'( y también Lara que tienen estos hombres? :@
Pues simplemente que son hombres
Eliminarjajaja
muchisimas gracias por los capitulos, a mi esta historia es la que más me apetecia.
ResponderEliminarchao.
Esta genial, pero el primer capitulo no lo encuentro.
ResponderEliminarPodeis colgarlo de nuevo.
Hola, en etiquetas una de ella es Kiss of snow si pulsas, te salen las entradas relacionadas con ese libro, por si te vuelves a perder, ahora te dejo el enlace directo
Eliminarhttp://carpedreams.blogspot.com.es/2012/06/bueno-visto-lo-visto-ha-ganado-el-si.html#more
Gracias por el nuevo capitulo! juro que este libro es
ResponderEliminaradictivo, siempre me deja con ganas de mas, ensima
ahora me enamoré de otra pareja aparte de la de siena
*___* estere esperando el siguiente cap!
Muchas gracias por el segundo capítulo!! Está genial ^_^
ResponderEliminarMe encantaa!! :D
ResponderEliminares genial esta historia, desde que empece a conocerlos, como la trataba su historia de su compañera muerta sabia que la autora no podia dejarlo asi....gracias
ResponderEliminarmuchisimas gracias!! sois geniales! :) ahora tambien me he engachado con la historia de walker y lara
ResponderEliminarohhh ke linda pareja la de walker y lara !!! sabeis si tambien habra libro de ellos ? muxas gracias por todas las traducciones sois fantasticas !!!!!
ResponderEliminarainssssssssssssss
ResponderEliminardios muero cada día! para cuando el siguiente?! xD
ResponderEliminarotra ves les repito! Muchas gracias ya quería leer este libro! xD
ohhh dios,
ResponderEliminar¡¡¡¡¡quiero más cuando va a ver más???.
pregunta, cuantos años tiene Hawke?,
creo que los mismo que Lucas Hunter,
alfa del clan de leopardos de los DarkRiver,
pero no estoy segura, me lo podrían decir por favor
gracias