jueves, 14 de junio de 2012

Kiss of snow (Capítulo 2 )

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Capítulo 2

Su fachada de calma se hizo añicos como el cristal desde el instante en que ella cerró la puerta, Sienna pateó la pared del fondo del cuarto al que había sido asignada en el área del foso destinado a los soldados sin pareja. Ella rara vez utilizaba esta sala, y prefería vivir con su hermano, Toby; su tío Walker, y su primo, Marlee. Pero ahora estaba atrapada en este pequeño espacio, sin nada que hacer hasta la próxima semana.
“Sienna, te he dado un tiempo desde que entraste en la manada, pero eso termina hoy”.
Ella se estremeció al oír el eco del recuerdo. No había nada más que una fuerte ira en esos ojos de un azul tan pálido, que parecían los de un perro husky en la forma humana. En combinación con esa melena de oro y plata y, sobre todo, con la personalidad de un alfa, Hawke era un hombre que llamaba la atención de las mujeres sin esfuerzo.
Su mano se cerró en un puño.

Porque hoy, no había visto a una mujer delante de él, sino a un miembro confiable de la manada, el que pondría en peligro a SnowDancer con sus acciones. Su castigo no era nada comparado con su auto recriminación. El nudo helado de vergüenza en sus entrañas era un escalofríante recordatorio de lo mal que había estado. Tanto trabajo y esfuerzo, para cuando llegó el momento, permitió que su temperamento hiciera caso omiso a su mente racional.
"Maldita sea, Sienna". Se pasó las manos por el pelo, e hizo una mueca al notar el barro seco que caía como copos por su rostro, y comenzó a desnudarse. Le tomó menos de un minuto desnudar su piel.   Entró en la pequeña ducha, muy agradecida a la manada de los lobos, que pensaron que todos necesitaban una en sus instalaciones privadas, se lavó la tierra, el césped, y la sangre de su cuerpo antes de empezar a desenredar la larga melena llena de barro.
Se tomó un largo tiempo.
A pesar de todo, ella continuaba frustrada, por su incapacidad para dejar de lado algo que la desgarraba pieza por pieza dolorosamente, rugía como un tigre enjaulado dentro de ella. Si los cambiantse tenian una bestia dentro de ellos, entonces, ella tambien, y era mucho más feroz, mucho más fría en su capacidad para destruir. En este momento,  la bestia se centró hacia el interior, rastrillandola con garras ardientes. Redujo la temperatura del agua, se lavó el pelo con champú dos veces, y luego corrió el acondicionador a través de ella, llevándolo hacia adelante por encima del hombro para asegurarse de que tenía en los extremos. Fue sólo cuando estaba casi terminado que se dio cuenta.
Agarró un trozo de pelo mojado, lo acercó a los ojos y lanzó un juramento. La resonancia de gran alcance de su capacidad había neutralizado el tinte. Una vez más. Por tercera vez en un mes.  Eso hablaba de la falta de control que tanto le preocupaba. Había estado bien desde que comenzó a gastar una gran cantidad de tiempo en el territorio DarkRiver, sus habilidades psíquicas eran tan estables que el temor que tenía desde su decerción se había quemado en una tormenta de confianza.
Luego se había visto "No"
Ajustando el agua, ella salió y cogió una toalla grande y esponjosa que Brenna le había dado como parte de un regalo de cumpleaños. Era espesa y exuberante en contra de su carne, un placer para los sentidos que no podía dejar de abrazarlo. . . al igual que ella no había podído resistir el impulso que había dado lugar a su situación actual.
Apretó tanto la mandíbula que disparó un rayo de dolor a lo largo del hueso. Pero el impacto sensorial le ayudó a quitarse de encima el deseo visceral que nunca la dejaba, y ella se concentró en frotarse para secarse.
El espejo del baño, cuando ella lo miró, le mostró a una mujer de mediana estatura con el pelo de un color rojo oscuro, profundo, que parecía negro cuando estaba mojado.
"Al igual que el corazón del rubí", le había dicho Sascha la última vez que había las suaves manos empáticas en el cuero cabelludo de Siena. "Es una vergüenza que tengamos que ocultarlo”.
Por desgracia, no tenía otra opción. Su pelo era muy distintivo. Por otra parte, pensó Sienna mirando la refinada cara en que se había conertido, en una forma muy femenina, todo rastro de suavidad infantil se había desvanecido mientra la habían estao buscando, tal vez ahora era segura.
Su cabello se había oscurecidoen los años posteriores a su deserción de la PsyNet. Aparte de los cambios en su rostro, su cuerpo tenía notablemente más curvas y era más musculoso. Ella llevaba los músculos de forma fluida, no grandes en los brazos, nadie la reconceria de cuando había estado en la Net.  Especialmente teniendo en cuenta las lentes de contacto color café que siempre llevaba fuera del territorio SnowDancer.
No las había usado en la actualidad. Los ojos morados que le devolvieron la mirada eran los de un cardinal, un marcador genético que la distinguía del resto del mundo de un manera que no se podía explicar, ni siquiera a otro cardinal. Tal vez la única persona que había conocido y que podría entender la violencia de lo que bullía dentro de ella habría sido su madre, una telépata cardinal con sus propios demonios. El hermano de Sienna, Toby, era un cardinal también. Tres en una misma familia. . . era extraordinario.
Pero no tan extraordinario como que un cardinal X sobreviviera hasta la edad adulta.
Un golpe duro.
Ella saltó ante el sonido, rápidamente se puso la ropa interior, una camiseta limpia, y el pantalón negro suave que le gustaba usar en casa.
"¡Ya voy!" Dijo en voz alta cuando los golpes empezaron de nuevo. En la puerta había una nota que indicaba que ella estaba confinada al cuarto, asi que sólo podía ser uno de los altos cargos de la manada.
Escondió el cabello húmedo detrás de las orejas, abrió la puerta para encontrarse cara a cara con un hombre que era, sin duda letal. "Judd". Le sorprendió que él hubiera ido a ella caminando, en vez de rastrearla.
Luego él habló. "¿puedes manejar esto de estar encerrada?”
El borde de la puerta se calvaba en la palma de su mano, un bocado duro, frío. "Él te pidió que te asegurases de ello ¿No?”  
Judd Lauren podía ser el hermano de su madre, pero también había sido un flecha, uno de los asesinos más mortales del Consejo Psy. Él era el mejor a la hora de mantener una mascara, y ahora su rostro no le dijo nada.  
"Responde a la pregunta." Su tono le dejó claro que no se lo estaba pidiendo como su tío, sino como teniente SnowDancer.
Ella se cuadró. "Estoy bien." Sus emociones estaban causando que sus escudos temblaran mientras sus pensamientos rebotaban en un centenar de direcciones diferentes, pero se mantenían. Eso era lo que importaba, ya que sin sus escudos,  sería una amenaza mucho más destructiva que cualquier arma hecha por el hombre.
Los ojos de Judd no dejaron de mirarla, y ella sabía que él había hecho su propia evaluación de su estado, incluso antes de que él asintiera con la cabeza. "¿Sabes qué hacer en el instante en que haya un problema? "
"Sí." Ella iria a él, él la teletransportaria y la incapacitaría. Si el shok del dolor no descendia su  enfoque psíquico, tendría que goleparla en la cabeza. Parecía bárbaro y ella sabía que algo en él se iba a romper por hacerlo, pero alguien tenía que actuar, un respaldo, por si ella ya no podía detenerse a sí misma. Debido a que la realidad era, que ella era un cardinal con una habilidad marcial. Había una alta probabilidad de que sus escudos se bloquearan mientras siguiera viva.
Ni siquiera las flechas serian capaces de pararla en el plano psíquico.
Una agresión física era la única vía acertada. La certeza de que Judd lo haría en caso necesario era la única cosa que le permitia vivir sin estar constantemente temiendo por la seguridad de todos a su alrededor. Aunque a pesar de su situación actual, había logrado una casi perfecta disciplina psíquica en los meses anteriores, algo que nadie, ni siquiera ella, esperaba de un X fuera del silencio.
El recuerdo de ello la fortaleció. "Voy a usar el tiempo a solas para aumentar y perfeccionar los controles que Sascha me ayudó a desarrollar".
 Judd no era un X, pero tenía una telequinesia peligrosamente fuerte, y entendía el profundo temor que la llevaba a mantener la feroz fuerza de sus habilidades atrapadas en una jaula de acero en su mente.
Tambien era la razón por la que la mataria si llegaba el momento.
"Bien". Inclinándose hacia delante, él le tomó la mejilla, el gesto ya no era tan sorprendente como podría haberlo sido una vez, antes de que Judd se emparejara con un lobo que había sobrevivió a su propia pesadilla. "Me pregunto cuando vas a empujar a Hawke más de la cuenta.” Acariciando su pulgar sobre su mejilla, le rozó un beso en la frente. "Aprovecha un poco de este tiempo para pensar, Sienna, averigua a dónde te diriges."
Sus emociones le crearon un nudo en el pecho, cerró la puerta tras él y volvió al cuarto de baño para recoger el cepillo de la plataforma del espejo.
"La compañera de Hawke está muerta", le dijo a la mujer de su reflejo, sus dedos se apretaron rígidamente en la madera tallada del mango. “Él enterró su corazón con ella.”
Incluso sabiendo esa dura realidad, en su interior se negaba a extinguirlo y encerrarlo.  
Al igual que el poder destructivo de una X, amenazaba con consumirla hasta que sólo quedaran cenizas.
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Lara estaba a punto de salir de su guarida cuando se encontró con Judd Lauren. "Aquí", dijo, sopesando el equipo médico que estaba amarrando sobre su hombro.
"Gracias." Al darse cuenta de la dirección en que él había venido, dijo, "He oído lo de Sienna y María, lo de que regresaron de su vigilancia heridas, pero nadie me ha llamado. ¿Estan bien?”
El teniente Psy salió de la cueva a la luz del sol abrasador y al aire fresco de  Sierra Nevada antes de responder ", rasguños y moretones, nada importante. "
Ella levantó la cara a la dolorosa claridad del cielo azul cromado. "En día como éste,  me alegro de ser SnowDancer." De ser un lobo.
"Brenna y yo fuimos a correr por la mañana temprano, cuando la niebla se estaba levantando del suelo".  El tono de Judd se suavizó en una forma que ella sabía que no estaba al tanto de cuando habló de su compañero. "Me encanta esa hora del día." Cuando todo era fresco, todo el mundo un secreto callado.
"¿En qué dirección te fuiste?"
"Al otro lado del lago", respondió él, ya que siguió su camino. "Así que, ¿quien está lesionado?"
Ella puso los ojos en blanco. "Dos de los jóvenes que estaban haciendo Dios sabe qué, y ahora tengo un brazo roto y tres costillas para sanar".
"Normalmente, no es necesario esto." Tocó el equipo médico.
"Los jóvenes", murmuró Lara, "de vez en cuando tienen que aprender una lección sobre el hecho de que tal vez deberían tener más cuidado de no romperse sus miembros. Voy a hacer alguna prueba para asegurarme de que todo está como debe ser, entonces inmovilizaré el brazo, y pondré unas correas en las costillas."
Tardarian mas tiempor en curarse que si utilizara su don para reparar completamente las lesiones, pero no le haría ningún daño a los chicos.
 "El beneficio es hacer que mis conocimientos médicos no se oxiden, además de que me permite mantener mi capacidad de recuperación en reserva en caso de que tengamos una repentina lesion crítica. "
Aunque Hawke podría compartir su fuerza con ella a través de su sanador, por el vínculo alfa, su propio cuerpo solo podía manejar un poco antes de colapsarse.
"Aquí". Judd empujó una rama para que ella pudiera pasar por debajo. Razón por la cual se encontraba de frente cuando entraron en el claro, donde uno de los niños heridos estaba apoyado contra un árbol, sujetando su brazo. El otro estaba sentado con las piernas cruzadas, sosteniendo sus costillas. Brace era alto y desgarbado, a pesar de que Joshua había ganado un poco de músculo en el último par de meses. En este momento, sin embargo, ambos parecían unos niños avergonzados de seis años.
La razón, adivinó Lara de que sus corazónes latíeran con fuerza contra las costillas, era el hombre que estaba allí de pie con los brazos cruzados, mirando a los dos malhechores.
"Walker". Mientras Judd y ella se acercaban había olido el agua oscura y la nieve espolvoreada por el abeto,  pero había supuesto que se debía a que él estaba a menudo en esta área con los más jóvenes, él estaba al cargo de los chicos entre diez y trece años.
 Una edad difícil para los lobos, pero Walker los manejaba sin casi levantar la voz.
Ella podía entender por qué, tranquilo e intenso, Walker Lauren tenia una presencia similar a la de cualquier lobo dominante. "No esperaba verte aquí." Su voz salió un poco ronca a sus propios oídos, pero nadie pareció darse cuenta.
Los ojos color verde de Walker la acariciaron un largo y tenso segundo. "Pasaba por aquí cuando vi a estos dos." Desvió la mirada por encima del hombro. "Yo iba de vuelta. "
"Tenemos que hablar, trae a los niños para la cena". Judd desapareció en el bosque tan rápido que Lara no alcanzó siquiera a darse la vuelta a tiempo.
"Lara, me duele." Fue una voz casi de disculpa.
Tomando distancia de la asfiziante red de miseria, ira y dolor que se envolvía a su alrededor, se puso de rodillas. “Vamos a ver, cariño.”   Dijo mirando primero a Brace, luego a Joshua. "No te muevas un segundo." Uso la inyección, poniéndole a cada uno un analgésico.
Ella era claramente consciente de Walker atrincherado a su lado, su gran cuerpo, el olor de él era frío y reservado como el hombre mismo. A medida que trabajaba, le hablaba a Joshua y Brace, sobre lo que habían hecho para meterse en ese problema, los lobos de los chicos se relajaron.
Lara solo deseaba que su propio lobo no fuera tan hipersensible a su presencia, la piel de su lobo se frotaba contra su propia piel, pero sensibilidad a un lado, su lobo se mantenía a una distancia cautelosa.
Ambas partes de ella habían aprendido una lección sobre Walker Lauren.  
"Listo", dijo después de un rato, los niños ya estaban revisados y Brace escayolado por una mezcla tranparente.  "Cualquier dolor o molestia, me lo dicen de inmediato, ¿entendido?"
"Gracias, Lara." Una sonrisa brillante de Joshua seguida por un beso de cada adolescente, uno en cada mejilla, antes de que se levantaran y salieran corriendo, como si no hubieran estado luchando contra las lágrimas no mucho antes.
Sacudiendo la cabeza mientras su lobo hacia lo mismo por una cariñosa diversión, Lara empacó sus cosas y vio a Walker recoger la bolsa, sin esfuerzo. Le tomó varios intentos conseguir que algo saliera de su garganta seca, pero estaba decidida a no permitir que él le perturbara. “Gracias.”
Un guiño en silencio.
Mientras caminaban de regreso, la mente de Lara se rebeló contra su propia resolución, ahogándola en los pensamientos de ese beso en la noche en que Riaz regresó a la guarida. Los miembros de alto rango de la manada habían arrojado al teniente a una improvisada fiesta de bienvenida. Las burbujas habían estado fluyendo, y Lara, que no suele beber, había bebido demasiado champagne. Eso le había dado el valor no sólo para discutir con el alto hombre Psy que le había fascinado desde la primera vez entró en la guarida, si no que le arrastró a un rincón oscuro, se puso de puntillas, y pegó su boca con la suya.
Él de le devolvió el beso, lenta y profundamente y la mantuvo atrapada con su fuerte cuerpo, sus manos se curvaron alrededor de sus costilla, y la tomó en la V de sus muslos. Los fuertes musculos de su cuello estuvieron flexionados bajos sus dedos cuando él ladeó la cabeza para profundizar el beso, sintió la aspereza de su pequeña mandibula sin afeitar como una caricia.
Él era grande, se había sentido rodeadada por él, abrumada por la más sensual de las formas, él bloqueaba el mundo con sus hombros, manteniéndola segura con la pared.
Ella podría haber sonreído, pero nunca iba a olvidar un solo instante de esa experiencia. La mujer y el lobo, cada parte de ella había estado sorprendida por su éxito… los cinco segundos que duró.
Luego Walker había levantado la cabeza y con un pequeño empujon la devolvió a la fiesta. Ella había pensado que estaba actuando señor, dado que ella estaba un poco borracha, que seguramente todos los dominanes hacían lo mismo cuando quería a una mujer, la volvían a buscar cuando estuviera sobria.
El no la llamó la mañana siguiente, lo cual no la dejó en el mejor de los estados de animo. Sin embargo, él la llamó más tarde, esa misma tarde.
Habían ido a dar un paseo, ella tuvo el corazón en la garganta todo el tiempo. Ella había pensado que era un comienzo. Hasta que Walker la había dejado en el borde de un acantilado que caía a un valle con una pendiente espectacular, su cabello rubio oscuro era empujado por la brisa cuando dijo:
“Lo qué pasó anoche fue un error, Lara." Su tono había sido suave, y eso lo había hecho aún más terrible. "Me disculpo".
El hielo se arrastró a través de sus venas, pero no quería cometer un error, ella le preguntó: "¿Porque yo había bebido demasiado champán?"
La respuesta fue absoluta, el rechazo claro como el cristal. “No”
Ella pensó que podría haber hecho algún comentario sonriendo antes de disculparse y caminar de regreso a la guarida sola, pero en lo único que podía pensar era en el negro que aplastaba sus emociones.
Dios, este hombre la había herido.
Sin embargo, si hubiera sido un simple caso de atracción no correspondida, lo habría perdonado, como sabía muy bien, él no podía controlar eso.
No, la había herido y ella se había enfado, no podía haber estaod todo en su cabeza. Ella sabía cuando un hombre la quería, y Walker le había querido. . . suficiente para besarla, al parecer, pero no para seguirla. Si ese no fuera el caso, él era bastante grande y lo suficientemente fuerte como para haber impedido el beso incluso antes de que ella tocara sus labios.
Él no lo hizo.
Él la había acaraciado como si le importara antes de romper su corazón.
Y eso, no podía, no quería perdonarlo.
"Lara".
Mirando hacia arriba a ese rostro dibujado por brutas líneas masculinas, y empujó a los recuerdos de vuelta a donde pertenecian: en el pasado.
"Lo siento", dijo con una sonrisa construidapor puro orgullo. "Sé que el Kit pesa. Puedo llevarlo el resto del camino. "
Walker ignoró su intento de mantener una conversación informal. "No hemos hablado durante varias semanas."
Ella sabía que él se refería a las conversaciones que habían tenido por las noches antes del beso.
Walker era un ave nocturna.
Lara a menudo se quedaba hasta tarde con los pacientes. De alguna manera, había acabado tomando un café a las once casi todas las noches con Walker mientras éste tenía un ojo telepático en sus hija y su sobrina, cuando Sienna no era capaz de quedarse con ellos.
No habían hablado de nada de particular importancia, pero las noches le había dado el valor de hacer algo que no era fácil para un lobo que no era dominante.
Los sanadores nunca lo eran, aunque tampoco eran sumisas. Normalmente el dominio de sus compañerps de manada simplemente no afectaba a Lara, aunque su lob tenía la capacidad de someter a todos ellos, jóvenes o viejos.
Sin embargo, las cosas no funcionan de la misma con Walker.
Sin embargo, ella hizo el primer movimiento, y ese beso la había llevado a su humillación.
Desde su rechazo, ella se aseguró de estar ocupada o no estar  en la enfermería todo ese tiempo, la herida era demasiado reciente. Pero el tiempo pasó, las cosas habían cambiado, no sólo era por sobrevivir,  ella había estado evitando este encuentro. Eso no quería decir que estuviera a punto de permitir que Walker volviera a su vida, no cuando ella estaba dispuesta a seguir adelante.
"¿Lo has olvidado? Hablamos cuando  estaba curando la herdia de la rodilla de Marlee,” dijo con una sonrisa que parecía natural. “Ahora…”Ela estiró la mano para coger el kit. “Si no te importa, prefiero caminar el resto de la distancia sola. Me dará algún tiempo para pensar. "
Walker tenía los ojos inmóviles, de color verde pálido fijos en ella. "¿Y si me importa?"
Una pesadez incómodez se reunieron en el aire.
Ella no entendía por qué la estaba empujando esto, pero lo que sí sabía era que ella no iba a abrir la tapa de la caja.
 Ni hoy o ni cualquier otro día.
"Si tu estás bien para llevarlo de vuelta", dijo, haciendo que no lo había entendido a proposito", entonces, gracias."
Con eso y una algria jovial, se dirigió hacia al bosque en dirección a la cascada.
No, pensó, ese era un atroz capitulo de su vida ya cerrado. 

16 comentarios:

  1. Ahhh me encanta esta pareja también, Walker y Lara!!!

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  2. Gracias por el cap chicas ^^

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  3. Gracias por el capi :)
    pobrecita sienna :'( y también Lara que tienen estos hombres? :@

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  4. muchisimas gracias por los capitulos, a mi esta historia es la que más me apetecia.


    chao.

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  5. Esta genial, pero el primer capitulo no lo encuentro.
    Podeis colgarlo de nuevo.

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    1. Hola, en etiquetas una de ella es Kiss of snow si pulsas, te salen las entradas relacionadas con ese libro, por si te vuelves a perder, ahora te dejo el enlace directo
      http://carpedreams.blogspot.com.es/2012/06/bueno-visto-lo-visto-ha-ganado-el-si.html#more

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  6. Gracias por el nuevo capitulo! juro que este libro es
    adictivo, siempre me deja con ganas de mas, ensima
    ahora me enamoré de otra pareja aparte de la de siena
    *___* estere esperando el siguiente cap!

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  7. Muchas gracias por el segundo capítulo!! Está genial ^_^

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  8. es genial esta historia, desde que empece a conocerlos, como la trataba su historia de su compañera muerta sabia que la autora no podia dejarlo asi....gracias

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  9. muchisimas gracias!! sois geniales! :) ahora tambien me he engachado con la historia de walker y lara

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  10. ohhh ke linda pareja la de walker y lara !!! sabeis si tambien habra libro de ellos ? muxas gracias por todas las traducciones sois fantasticas !!!!!

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  11. dios muero cada día! para cuando el siguiente?! xD
    otra ves les repito! Muchas gracias ya quería leer este libro! xD

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  12. ohhh dios,
    ¡¡¡¡¡quiero más cuando va a ver más???.
    pregunta, cuantos años tiene Hawke?,
    creo que los mismo que Lucas Hunter,
    alfa del clan de leopardos de los DarkRiver,
    pero no estoy segura, me lo podrían decir por favor
    gracias

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